viernes, 24 de abril de 2015

Gerardo - 1992-2014


Antes de seguir con mis viajes vuelvo atrás en mis memorias para escribir sobre los años de Gerardo en Australia desde que se marchó en 1.992.

Fue en el mes de febrero y no estaba aún en condiciones físicas para realizar un viaje tan largo. Las secuelas de las quemaduras que sufrió en el accidente de "Frascuelo" no estaban aún curadas, pero no pude convencerle de que esperase hasta la próxima revisión médica.

Una vez que tuvo la seguridad de que mi decisión de separación era irrevocable, dijo que él se iba sin esperar más.

Pienso que era una medida de presión hacia mí para ver si me "ablandaba" y las cosas cambiaban, pero como no fue así, preparó el pasaporte y sacó el billete.

En Melboune tenía familia directa de La línea de la Concepción que llevaban allí muchos años y había contactado con ellos diciéndoles que llegaba.

Luego supe que lo pasó mal en el avión, a pesar de que llevaba una crema hidratante especial que le habían recetado para que se la aplicara sobre las partes más delicadas del cuerpo y piernas durante todo el viaje.

Llegó fatal pero le recibieron con los brazos abiertos y le cuidaron muy bien. Se quedó con ellos durante los primeros meses, pero luego conoció, dentro del mismo seno de esa familia, a la que sería su pareja estable durante mucho tiempo.

Después del intento fallido de la apertura de un pequeño restaurante de comida española, pensaron en irse hacia Gold Coast en el Estado de Queensland, un lugar que siempre le había atraído mucho a Gerardo y que nunca llegamos a conocer cuando vivíamos en Australia.

Ella tenía una hija de una relación anterior y también vivía con su madre, así que se encontró con una familia completa y para allá que se fueron los cuatro, con el consiguiente disgusto y desaprobación del resto de la familia. Carmen, la pareja de Gerardo, era bastante más joven que él y un año después tuvieron una hija, Jessica, así que estuvo rodeado y cuidado de "sus cuatro chicas" en aquel precioso lugar al que se habían mudado.

Allí vivieron durante años, aunque hubo períodos de separación entre ellos, pero como tenían una hija en común se llevaban bien y Gerardo siempre cumplió con la ayuda y manutención de la niña que fue creciendo y en ocasiones vi fotos que mandaba él a Carol y Gery y también a su hermana en Madrid.

Era preciosa y se parecía mucho a su padre.

Yo me comuniqué con Gerardo al principio porque había asuntos comunes que arreglar como el papeleo del divorcio, etc., y también hablamos por teléfono en algunas ocasiones, pero después ya fueron los chicos o su familia los que me contaban cómo le iban las cosas al "pirata de los mares del sur".

Y todo le iba bien porque vivía junto al mar, pescando, que era su afición favorita, en su barca o desde el pier.

Pero tuvo un nuevo y serio accidente que durante mucho tiempo le privó de todas estas cosas y le dejó una secuela de por vida.

                                                     continuará...

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