jueves, 30 de abril de 2015
Gerardo en Australia-2
Habían pasado unos años y todo iba bien en aquel bello lugar donde vivía Gerardo y su nueva familia.
La niña iba creciendo y a veces se la llevaba a pescar en su barca.
Tenían una casa alquilada cerca de la playa y de la ciudad de Brisbane.
Según me contaron estaba Gerardo arreglando algo en el tejado y subido a una escalera metálica. En un descuido se cayó desde arriba con la mala suerte que la escalera se cerró aprisionándole una pierna.
Le operaron en el hospital pero no pudieron salvársela y tuvieron que amputar por debajo de la rodilla.
Fue una larga etapa muy mala para él y la familia que, aunque le cuidaron mucho, al igual que en la rehabilitación del hospital, es un hecho traumático para cualquiera que le ocurra algo tan serio y grave.
Gerardo siempre fue muy valiente para el dolor, pero tuvo que pasarlo muy mal durante mucho tiempo.
Afortunadamente en Australia atienden estos accidentes de una manera magnífica en todos los sentidos.
Cuando todo fue cicatrizando y curando, le proporcionaron una prótesis de última generación que le permitíó caminar bien, primero con bastón y luego sin él.
Pero la pérdida de un miembro nunca permite que todo vuelva a ser igual que antes, por muy buena que sea la pierna ortopédica y tanto física como psicológicamente, la calidad de vida nunca puede ser la misma.
Aun así, poco a poco fue recuperando activamente sus aficiones. Era fuerte de espíritu y eso es importante.
Unos años después, en 2.006, su vida dio un cambio por la llegada a Australia de su hijo Gerry, al que no veía desde hacía muchos años.
Pero esa es otra historia.
continuará...
viernes, 24 de abril de 2015
Gerardo - 1992-2014
Antes de seguir con mis viajes vuelvo atrás en mis memorias para escribir sobre los años de Gerardo en Australia desde que se marchó en 1.992.
Fue en el mes de febrero y no estaba aún en condiciones físicas para realizar un viaje tan largo. Las secuelas de las quemaduras que sufrió en el accidente de "Frascuelo" no estaban aún curadas, pero no pude convencerle de que esperase hasta la próxima revisión médica.
Una vez que tuvo la seguridad de que mi decisión de separación era irrevocable, dijo que él se iba sin esperar más.
Pienso que era una medida de presión hacia mí para ver si me "ablandaba" y las cosas cambiaban, pero como no fue así, preparó el pasaporte y sacó el billete.
En Melboune tenía familia directa de La línea de la Concepción que llevaban allí muchos años y había contactado con ellos diciéndoles que llegaba.
Luego supe que lo pasó mal en el avión, a pesar de que llevaba una crema hidratante especial que le habían recetado para que se la aplicara sobre las partes más delicadas del cuerpo y piernas durante todo el viaje.
Llegó fatal pero le recibieron con los brazos abiertos y le cuidaron muy bien. Se quedó con ellos durante los primeros meses, pero luego conoció, dentro del mismo seno de esa familia, a la que sería su pareja estable durante mucho tiempo.
Después del intento fallido de la apertura de un pequeño restaurante de comida española, pensaron en irse hacia Gold Coast en el Estado de Queensland, un lugar que siempre le había atraído mucho a Gerardo y que nunca llegamos a conocer cuando vivíamos en Australia.
Ella tenía una hija de una relación anterior y también vivía con su madre, así que se encontró con una familia completa y para allá que se fueron los cuatro, con el consiguiente disgusto y desaprobación del resto de la familia. Carmen, la pareja de Gerardo, era bastante más joven que él y un año después tuvieron una hija, Jessica, así que estuvo rodeado y cuidado de "sus cuatro chicas" en aquel precioso lugar al que se habían mudado.
Allí vivieron durante años, aunque hubo períodos de separación entre ellos, pero como tenían una hija en común se llevaban bien y Gerardo siempre cumplió con la ayuda y manutención de la niña que fue creciendo y en ocasiones vi fotos que mandaba él a Carol y Gery y también a su hermana en Madrid.
Era preciosa y se parecía mucho a su padre.
Yo me comuniqué con Gerardo al principio porque había asuntos comunes que arreglar como el papeleo del divorcio, etc., y también hablamos por teléfono en algunas ocasiones, pero después ya fueron los chicos o su familia los que me contaban cómo le iban las cosas al "pirata de los mares del sur".
Y todo le iba bien porque vivía junto al mar, pescando, que era su afición favorita, en su barca o desde el pier.
Pero tuvo un nuevo y serio accidente que durante mucho tiempo le privó de todas estas cosas y le dejó una secuela de por vida.
continuará...
jueves, 23 de abril de 2015
BUDAPEST
Dos días en Budapest después de Praga y Karlovy Vary.
"La Perla del Danubio", como la llaman.
Es una ciudad monumental y una arquitectura de filigrana en tantos y tantos edificios, palacios y hasta en los numerosos y bellos puentes que cruzan el Danubio y unen las dos partes que hace siglos eran Buda y Pest.
El primero que se construyó fue el Puente de las Cadenas que es precioso.Pero uno de los lugares que más me impresionó fue el maravilloso Parlamento. La foto que pongo al principio no le hace justicia.
Yo pensaba que el Parlamento de Londres era lo más de lo más, pero este edificio con sus 365 torres o agujas, una por cada día del año, es una obra de arte arquitectónica.INTERIOR PARLAMENTO
Cuando das la vuelta completa a toda la estructura, te quedas sin palabras. La pena que tengo es que no llegué a tiempo para verlo en la visita al interior. Lo dejé para la tarde del segundo día y cuando llegué había cola, cerraban a las cinco y nos quedamos muchas personas sin entrar. Al día siguiente por la mañana salía el avión hacia Madrid y perdí la oportunidad de ver algo que, según había leído en folletos, era único.
Como no podía entrar al Parlamento, me fui caminando hasta llegar a un puente que te lleva a la isla de Santa Margarita que está en el centro de una zona del Danubio. Es pequeña, casi como un parque donde había muchas parejas con sus niños.
El primer día hicimos una visita guiada a los lugares más emblemáticos. Me encantó la Iglesia de Matías. Otro ejemplo de maravillosa arquitectura neogótica. Además es inmensa y sus alrededores bellísimos.
Tengo fotos preciosas. También del Palacio de Sisí, sus jardines... y todos estos lugares increíbles están a la orilla del Danubio, por eso cuando me apunté a un recorrido nocturno por este río de ríos, me quedé alucinada al verlo todo iluminado y reflejándose en las aguas.
Los puentes, también iluminados y de pronto nos ponen por megafonía el famoso vals de Straaus, nos sirven una copa de champán, la emoción te humedece los ojos y te sientes muy feliz por estar viviendo ese momento mágico.
Mesitas redondas con quinqués y vela encendida, parejitas que se besaban, en fin, daba pena que la travesía se acabara. Fue muy bonito.En la visita guiada también entramos en el teatro de la Ópera, y vuelvo a repetir adjetivos, !maravilloso!. Algo muy curioso es que te obligan a ponerte unas calzas de plástico por encima de los zapatos para no manchar suelos brillantes y alfombras.
El segundo día era libre y aparte de mi fallida visita al Parlamento, lo aproveché muy bien.
Hacía varios años que vi un reportaje en El País sobre los muchos balnearios que hay en Budapest y venía la foto del más famoso y antiguo, el del Hotel Guellért.
Con sus preciosas columnas alrededor de una de las piscinas, me dije: "algún día me bañaré ahí", y esa foto del periódico fue uno de los motivos por los que me preparé este viaje.En la maleta ya llevaba preparado bañador y gorrito. Allí te dan las toallas y vas pasando por diferentes piscinas a diferentes temperaturas. Pero todo antiguo y precioso. Nada que ver con los modernos spá de ahora.
Tengo una foto que me hizo una señora muy amable, justo en la piscina grande de las columnas. Qué par de horas más estupendas pasé allí.
Al salir me tomé un chocolate con tarta en el café más antiguo de Budapest, el Central Cafe, donde en siglos pasados iban escritores, músicos..., según me contaba el camarero. Un lugar bellísimo del que no te moverías en horas.
También subí al monumento de San Guellért, (San Gerardo). Era una buena rampa y escaleras, pero iba entre pinos y plantas y poco a poco llegué hasta arriba.
Mereció la pena porque se dominaba gran parte del Danubio y sus puentes. Los que tenía enfrente eran el de la Libertad y el Puente de Elizabeth, (Sisí).
En la visita guiada del día anterior también estuvimos en la Plaza de los Héroes y la Catedral de San Esteban.
En fin, dos días bonitos y bien aprovechados.
!HASTA OTRO VIAJE!
miércoles, 22 de abril de 2015
KARLOVY VARY
De este bellísimo lugar me habló mi hija Carol cuando viajó a Praga unas Navidades.
Está a 125 km. y es una ciudad-balneario de lujo, con varios hoteles de cinco estrellas y parece salido de un cuento de hadas.
Rodeado de bosques, palacios y diferentes columnatas construídas para que los clientes que van a tomar las aguas termales en invierno, puedan pasear cuando llueve o nieva.
Carol lo conoció todo nevado y me dijo que era maravilloso.
En mi caso era el mes de abril y a pesar de que lucía un sol espléndido, hacía frío, mucho frío.Hicimos la excursión todo el grupo del hotel y pasamos el día allí, un día para no olvidar.
Recuerdo a una señora que cumplía 80 años. Iba con sus cuatro hijas que habían dejado atrás a maridos e hijos para regalarle este viaje y disfrutarlo las cinco solas. Estuvimos juntas casi todo el día.
Por todo el subsuelo de ese lugar corren las aguas termales que salen con chorros por todas partes y a diferentes temperaturas. Hay uno muy alto que sale a 74 grados centígrados. Luego hay pequeñas fuentes con surtidores y vasitos para que bebas. Dicen que es muy sano, pero yo probé un sorbito y sabía fatal.Paseamos por la ciudad y los bosques de alrededor.
Todo tan cuidado y hermoso, mires donde mires y una tranquilidad total porque no circulan coches y el autobús o coches particulares tienen que quedarse aparcados fuera.
No me extraña que personajes del pasado como Chopin, Juan Sebastian Bach, Pedro el Grande, Goethe, etc., fueran allí a descansar y tomar las aguas termales.
Hay una iglesia ortodoxa en la parte de arriba del todo que merece la pena el esfuerzo de subir hasta allí.
Tuvimos la suerte de que estuviese abierta y poder entrar.
Era tan bello el interior como el exterior y el paisaje que se disfrutaba desde arriba dominaba los bosques y la preciosa Karlovy Vary, (Hervidero de Carlos).
Johan Wolfgang von Goethe, escribió en 1.807, después de visitar Karlovy Vary:
"What I have found here and lived through,
What has penetrate inside,
What enjoyment I have taken in this I could speak about for ever.
Let say the same thanks by those who are already here and by those
new as well.
continuará...
martes, 21 de abril de 2015
Mis viajes - PRAGA
Una de las ciudades más lindas del mundo.
Fue un viaje combinado con Budapest, así que lo iré contando en diferentes páginas.
Era Semana Santa pero en esa zona de Europa hacía mucho más frío que en Madrid.
El primer día me apunté a una visita guiada a pie con un grupo majísimo del hotel y estuvimos todo el día juntos. Es una ciudad más bien pequeña y se puede recorrer tranquilamente y disfrutando de su arquitectura medieval bellísima.
Sólo cogimos el autobús para subir hasta el castillo y la Catedral de San Vito. Es una zona impresionante porque está en lo más alto de Praga y desde allí se divisa toda la ciudad y tiene unas vistas
espectaculares. 
En aquella gran plaza había músicos tocando una pieza maravillosa de Dvórák
Luego fuimos bajando por escaleras y rampas y llegamos a esa pequeña calle donde están las casitas de colores, pegadas a los muros del castillo, donde en época medieval vivían los servidores y artesanos, al abrigo de la seguridad que les daba esa cercanía con la realeza checa.
El río Moldava, Puente de Carlos, Plaza Vieja con la Tyn Church y su Reloj de los Cuatro Vientos con las bonitas figuras que salen cuando da las horas.
La calle de las joyerías donde venden esos preciosos granates, la piedra de la ciudad. Yo me compré uno pequeñito que luego montaron en Madrid sobre un anillo de oro y me quedó muy bonito.
Después de comer todo el grupo en un típico restaurante, teníamos el resto de la tarde libre y aproveché para escaquearme y patear yo sola y a mi aire las zonas que me interesaban.
Busqué la casa donde nació y vivió Kafka, ahora convertido en un pequeño museo.
También el barrio judío y su impresionante sinagoga. La iglesia barroca de San Nicolás que es una maravilla y te permite subir por una escalera y ver de cerca los maravillosos frescos del techo.
Me hubiera encantado ver algo del famoso Teatro Negro o el Marionettes Theatre donde ponían Don Giovanni, pero no había tiempo ni dinero porque es bastante caro.Algo que también me llamó la atención es la cantidad de Escuelas de Música y Ballet que te encuentras por todas partes y leer en los postes del National Theatre y el Praga State Öpera, la programación !diaria! de diferentes óperas todos los días de la semana.
Es admirable la afición a la buena música de los habitantes de esta ciudad.
Próxima parada !!!KARLOVY VARY!!!
lunes, 20 de abril de 2015
Página de cine.
Ayer vi "Los Puentes de Mádison" en TV.
Es una de las películas de mi vida. La he visto muchas veces y no me canso.
En inglés, con las voces de estos dos actores geniales, Meryl Streep y Clint Eastwood, que además la dirige.
No tiene desperdicio, desde la primera a la última escena.
Ese amor, no sólo de los cuatro días que estuvieron juntos, sino que sintieron los dos hasta el final de sus vidas, es algo que, con suerte, llega "once in a life time", como le dice Robert a Francesca.Y la influencia para bien, que esa historia ejerce en los hijos de ella.
Debe ser maravilloso vivir una experiencia así. Tengo que leer el libro.En mi otra vida quiero ser una granjera que conoce a un fotógrafo como este.
"Los viejos sueños eran buenos sueños.
No se cumplieron, pero me alegro de haberlos tenido."
THE END
viernes, 17 de abril de 2015
AMSTERDAM 4
Enfrente de la casa-museo de Rembrandt está la famosa fábrica de diamantes Gassan.
Yo tenía una invitación que me dieron en el hotel para una visita guiada.
Como era día de trabajo y temprano, entré y no había nadie, como me ocurrió poco antes en el museo. La joven que me recibió me dijo que no era problema y me guiaría por todas las instalaciones.
Resulta que era española, de Barcelona. Se llamaba Gema, un nombre muy apropiado para aquel lugar.
Fue todo realmente interesante, mucho más de lo que yo podía imaginar, sobre todo el taller donde trabajan los diamantes en bruto y van haciendo y puliendo las diferentes caras y tamaños, con una minuciosidad, maestría y paciencia increíble.Me explicaba Gema que el pequeño instrumento que va dando forma a esas maravillosas piedras preciosas, lo impregnan constantemente con aceite de oliva.

Luego me llevó a un despacho para enseñarme algunos diamantes por si estaba interesada !!en comprar alguno!!
Le aclaré que yo no me podía permitir ni siquiera el más pequeño de todos los pequeños, pero me dijo que eso no importaba y me insistió en que los viera.
Desde luego si hubiera tenido la más mínima posibilidad habría comprado alguno minúsculo porque el precio allí salía bastante más económico que en una joyería.Dentro de aquel mismo espacio pero en diferente edificio, me encontré con la fábrica y talleres de la preciosa cerámica "Royal Delft", (1.653). Entré y pude contemplar todo el proceso de fabricación aparte de la sala de exposición que tiene maravillas. Hice fotos muy buenas tanto de Gessan como de Royal Delft.

Bueno, y llegó el momento de la visita a uno de los lugares más importantes que me habían llevado a Amsterdam, la Casa de Ana Frank.

Cogí el tranvía que me dejó en la puerta. Había un poco de cola, pero enseguida se empezó a mover y no tardé mucho en entrar.Recordaba con todo detalle la película y el libro que leí hace muchos años"El Diario de Ana Frank", que tanto me impresionó.
Y estar allí mismo, donde sucedió todo aquel triste episodio de la historia de aquella familia en la segunda guerra mundial, me tenía sobrecogida y emocionada.Ver su diario en la vitrina, su escritura en las páginas, su imagen y frases por todas partes...
Y esa estantería con archivos en la oficina, que era la puerta secreta que daba paso a la escalera para subir al ático donde estuvieron escondidos tanto tiempo...
Todo lo viví, paso a paso, con mucha emoción. Nunca olvidaré esos momentos.
No me fui de allí sin antes escribir en el libro de visitas unas líneas dirigidas a ella en las que le decía que si levantase la cabeza su tristeza sería infinita al ver lo que sus compatriotas están haciendo en Israel con los palestinos.
Después me fui al hotel a recoger la maleta y tomar el tren hacia el aeropuerto.

Adiós, preciosa Amsterdam, todo es bonito en esta ciudad, sus casas con esa arquitectura y colores, sus canales con casas flotantes anclados por todas partes, donde ves a sus habitantes sentados en la cubierta cuando hace buen tiempo, sus carriles para bicicletas de doble dirección y hasta con semáforos específicos que cruzan de una punta a otra de la ciudad y esas mamás y papás con las sillitas bien instaladas detrás o delante para llevar a los niños...Una ciudad muy, muy especial que se te mete en el corazón.
jueves, 16 de abril de 2015
AMSTERDAM 3
El tercer y último día en Amsterdam fue realmente para no olvidar.
La casa-museo de Rembrandt no estaba lejos del hotel y me fui caminando bien temprano después de desayunar.
La ciudad me quiso regalar un día espléndido de sol. Habían limpiado las calles de nieve y daba gloria pasear.
Crucé el río Amstel y llegué enseguida. Estaban a punto de abrir y cuando entré, !estaba yo sola!, y como no había aún visita guiada, me dijeron que podía hacer el recorrido sola, en fin, lo mejor que me podía pasar. Estar en la casa de Rembrandt a mi aire y como llevaba un folleto en inglés, explicando todas las estancias, fue una gozada cada paso que di y encima !permitían hacer fotos!
Primero entré en una gran sala, en la planta de abajo, donde hay cuadros maravillosos.

Después me metí en la cocina y me encantó ver los cacharros y utensilios de la época, pero sobre todo me llamó la atención la pila de piedra que tenía un gran grifo de bronce y un agujero en la parte que daba al patio y allí iba a parar el agua porque la pila no tenía sumidero.

Empecé a subir la escalera al primer piso donde se encontraban los dormitorios. Las camas eran curiosas porque parecían armarios y algunas tenían las puertas cerradas.
Me explicaba una de las cuidadoras del museo, que en aquella época las camas de las casas de familias acomodadas eran así para que en cualquier circunstancia se pudieran cerrar y quedaba la estancia ordenada. Otras tenían cortinas como se ve en la imagen.
Seguí subiendo la estrecha escalera donde había varios espacios diferentes. Uno muy curioso era una gran sala con todo tipo de objetos que Rembrandt había coleccionado, traídos de sus numerosos viajes.
En el piso de arriba estaba la enorme prensa donde hacía sus maravillosos grabados.

Y en el ático está su amplio estudio donde me llevé la sorpresa de encontrarme con un grupo de personas y cámaras de la TV holandesa que estaban haciendo un programa sobre el pintor. Me hubiera quedado a escuchar y observar lo que estaban hablando y haciendo, pero no entendía nada y después de pasar a la sala donde tienen todos sus grabados, que te dejan alucinada, dí por finalizada mi primera y fantástica parada del día.continuará...
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