Como dije en una página anterior, al cerrar Gerry y Maribel la academia "Action English" y yo comentarles que podía intentar abrir otra más pequeña y económica para llevarla yo sola, fueron muy generosos y me pasaron todo el mobiliario, que yo monté en otro primer piso, unos números más abajo del Paseo de las Delicias.
Arreglé toda la documentación para la apertura del curso 97-98 y se llamó "English & More" porque pensé en introducir algún idioma más aparte del inglés.
Sólo hubo demanda de francés pero muy pocos alumnos y abrí una clase dos días a la semana.
El resto eran clases de inglés por la tarde, porque las mañanas no se interesaba nadie aunque hice un poco de publicidad de buzoneo en los alrededores de la academia.
Me llevé a casi todos los alumnos y también a los profesores y comenzó a funcionar bastante bien, pero al no tener respaldo económico empezaron los problemas porque había casi más gastos que ingresos.
También me cambié de vivienda porque quería dejar el oscuro y feo interior de la otra finca que, además, me traía tristes recuerdos de mamá.
Y en el mismo edificio de la nueva academia alquilaban un precioso y luminoso ático. Era amplio, con dos dormitorios, uno de ellos con una preciosa terraza desde la que se podía contemplar a la izquierda la Glorieta de Atocha y a la derecha la plaza de Legazpi, un enorme salón, cocina y baño completo. Y lo mejor de todo era la azotea que llené de plantas y flores. Un poco más caro que el otro pero la diferencia era enorme.Era un séptimo piso y yo le llamaba "El Séptimo Cielo", como aquella preciosa película en blanco y negro.
No podía ser todo perfecto y al no tener calefacción, en invierno hacía frío y yo me apañaba con pequeños calentadores eléctricos, pero aun así, lo recuerdo con mucho cariño y el año y pico que viví allí, estuve encantada.
Recuerdo lo que disfrutaba mi nieta Dora, con sólo unos meses, en la pequeña piscina inflable que le ponía en la azotea. Chapoteaba en el agua y no quería salir.En ese bonito ático celebramos su bautizo toda la familia, incluídos los padres de Charlie que habían llegado de EE.UU.
Tengo fotos preciosas en el "séptimo cielo".
El bautizo, en la iglesia de San Miguel, fue muy especial porque era domingo de ramos y el padre José Aurelio lo preparó todo para una ceremonia en la que Dora fue la "bebé estrella".
Reservó los primeros bancos para la familia y el sermón fue dirigido hacia ese bautizo, mencionando a la niña, los padres y hasta los abuelos que habían venido de EE.UU.
En un espacio durante la misa, subieron los padres y los padrinos con la niña a la pila bautismal, junto al altar y al terminar cogió José Aurelio a Dora en brazos y abriéndose camino entre la gente que llenaba el templo, "la presentó" a la Virgen que está en un lateral, levantándola para pedirle salud,etc.
En fin, yo jamás había visto un bautizo con tanta "pompa y ceremonia", pero fue un detalle de José Aurelio por la amistad que le unía a Carol y Charlie y ser su primera hija.
En la próxima página contaré el final de English & More que sólo duró el curso 97-98 y también
un inesperado "regalo": !!mi vuelta a Australia después de veinte años, en un corto pero maravilloso viaje de una semana!!
contonuará...


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