El cuarto día en Melbourne me apunté a una preciosa excursión para toda la jornada a Phillip Island.
En las páginas de nuestros primeros años en Australia ya he relatado este lugar cuando lo visitamos en los años 60.
Y quería volver a contemplar el asombroso espectáculo de los pequeños pingüinos, (los más pequeños del mundo), que salen del mar al anochecer, diariamente, a la misma hora y exactamente por el mismo lugar de la playa.

Es algo increíble y digno de ver aunque sea una sola vez en la vida.
Más adelante lo comentaré con detalle, pero antes de llegar paramos un par de horas a comer y visitar la famosa granja "Warrook Cattle Farm".
!Lo que pude disfrutar allí! Dí el biberón a pequeños corderitos, vi esquilar ovejas Merino grandes, dí de comer a canguritos, acaricié a koalas y wombats, en fin, una auténtica gozada. Hice un montón de preciosas fotos.
Continuamos hacía Phillip Island y una vez allí paramos en la Isla de las Focas hasta que se hiciera la hora de la "Pingüin Parade".
Es una zona preciosa con enormes acantilados y al borde hay un largo entablado por el que puedes pasear viendo cómo abajo rompen las olas y al fondo un islote donde están las focas y que sólo se ven si miras por los catalejos que están allí instalados, pero lo mejor es el paseo con el mar a tus pies.Antes de anochecer nos trasladamos con el autobús a la zona de los pingüinos.
Estaba todo muy cambiado y mejor organizado que hace años. El lugar se había hecho muy famoso y llegaban a verlo de todos los Estados de Australia, por eso había una parte amplia y acotada para los turistas de forma que nadie pudiera molestar a los pingüinos cuando salen del agua, pero lo curioso es que como no aparecen hasta que oscurece, hay unos grandes focos iluminando el lugar justo por donde salen y a ellos no les molesta.Tienen otra zona grande acotada con los nidos familiares para cada uno de los grupos y nunca se equivocan aunque todos los agujeros son exactamente iguales.
Cada familia de 20-25 pingüinos tiene un líder que es el primero que sale del mar y se para mirando hacia atrás hasta que todos sus miembros están reunidos, entonces echa a andar hacia sus nidos. !Es absolutamente increíble!
Llegan nadando desde muy lejos donde han acumulado alimento en sus tripitas para llevar a sus crías que esperan ansiosas en los nidos y se les oye píar sin parar.
Cuando miras el bello anochecer en el mar, te parece imposible que de repente empiecen a salir cientos de pingüinos en diferentes grupos, tranquilos, organizados, disciplinados y muy dignos, caminando hacia sus nidos y pasando olímpicamente de la gente que les miramos alucinados.
!!Es absolutamente maravilloso y digno de ver!!
!!Un gran día!!
continuará...



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