viernes, 27 de septiembre de 2013

Continúo lo anterior...

En aquel precioso entorno de Arenas de San Pedro, Bernar comenzó y siguió un buen tratamiento, el único que existía en aquellos tiempos, sobre una enfermedad que al igual que la leucemia, no tenía cura y sí un final más o menos corto, una enfermedad que hoy día superan la mayoría de las personas, pero esto sucedió hace casi sesenta años. No me detendré en muchos detalles porque fue una etapa muy triste para todos y no podíamos creer lo que estaba sucediendo. Un hombre fuerte, sano y buen deportista, (jugaba de maravilla en un equipo de jockey tanto sobre hierba como patines). Aún recuerdo aquel palo largo de madera que tenía en casa y que yo cogía imitando los movimientos de los jugadores que él me indicaba. Y de pronto algo tan grave e inesperado. Además la vena artística la tenía bien definida, (que luego pasó a sus hijos). Dibujaba muy bien y le hizo un retrato a lápiz a Loli cuando eran novios que estaba igualita que era entonces, pero lo mejor era su voz, lo bien que cantaba y el sentido que tenía del ritmo y la música en general. Nunca olvidaré las dos zarzuelas en las que intervino, "Bohemios" y "Luisa Fernanda", en el Teatro Lope de Vega. Lo organizaban en los entonces Sindicatos Verticales donde trabajaba y se celebraba todos los años en honor del Secretario General. Los dos papeles los bordó y toda la familia lo disfrutamos mucho juntos. Parece ser que los médicos le recomendaban el mar y enseguida le consiguieron un destino como Secretario Sindical en Premiá de Mar, cerca de Barcelona. Mi hermana se había quedado embarazada y la sobrinita nació en ese bonito lugar de la costa catalana donde también está enterrado Bernar. Fuimos varias veces, sobre todo en verano y lo pasamos muy bien pero con la tristeza de verle cada vez más delgado y cómo la enfermedad iba marcando su físico día a día, aunque él era muy valiente y trataba de llevar su vida y la de su familia lo más normal posible. Fue muy duro para mi hermana viendo como se acercaba el final y con sus dos niños muy pequeños aún. Pero más adelante, como ya escribí anteriormente, todo fue mejorando cuando ella se vino a Madrid con sus hijos, nos cambiamos a la bonita casa de la calle Guatemala para vivir juntos y comenzó a trabajar y a sacar adelante a sus hijos y comenzar una nueva vida pero con su Bernar siempre presente y recordado por todos nosotros. Creo que no se me olvida nada más que sea importante y que yo recuerde de aquellos años. Próximo capítulo, !!operación Australia!!

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