domingo, 7 de diciembre de 2014

La gran fiesta de apertura.



Repartimos muchas invitaciones a personas "importantes" y posibles buenos clientes. También los hermanos vendedores se ocuparon de comunicárselo a amigos y gente destacada de los principales pueblos de alrededor.

Pusimos un vigilante jurado en el portón, pero había muchos coladeros por todas partes y entró mucha gente joven al olor de la fiesta, capea y comida y bebida gratis.

De todas formas hubo un buen ambiente y resultó todo muy bien.

Asistió la familia, amigos nuestros de muchos años y también los mejores amigos de Carol y Gery.

La capea muy divertida con el joven principiante vestido de corto y algunos espontáneos que se atrevieron a bajar al ruedo y dar unos capotazos a Morucha.

Fuera del portón era muy bonito ver a jinetes, (amigos de los hermanos), con sus caballos enjaezados y ellos y ellas muy guapos, vestidos
también de corto.

Contratamos a un grupo de camareros extra para que atendieran en el bar y las mesas del patio central donde había dos grandes barbacoas con dos chefs y ayudantes que no daban abasto a servir y reponer "ricas viandas".

Por la noche habíamos contratado a un grupo flamenco que bailó y cantó en el escenario que había en aquel patio.

En fin, todo muy bien organizado y enfocado para lo que nosotros creímos el comienzo de la andadura de un exitoso gran negocio de hostelería.


 Pero una cosa es creerlo y poner toda tu ilusión y esfuerzo en ello y otra que llegue a ser una realidad estable y continuada en el tiempo.

Enseguida empezamos a darnos cuenta que los días de diario aquello no funcionaba y entraba algún cliente con cuentagotas y de vez en cuando.

Sólo los fines de semana se medio llenaba el comedor de abajo y la bonita y fresquita cueva-bodega, sobre todo para las comidas y también el bar a la hora del aperitivo.

Tuvimos que limitar el personal a los fines de semana y a diario atenderlo nosotros, especialmente Gerardo, Gery y un camarero. Yo, al ver el panorama, me quedaba muchos días en Madrid para echar un ojo a la pizzería.

En los primeros dos meses se celebraron un par de bodas pequeñas y alguna fiesta familiar, pero poco más.

La cosa comenzaba a preocuparnos seriamente porque el capital-préstamo había desaparecido en obras y compras de todo tipo y no teníamos respaldo alguno para ir aguantando. Graso error, porque teníamos que haber pensado en que ese respaldo era imprescindible durante el primer año hasta que el negocio comenzase a generar suficientes beneficios.

Nos engañamos creyendo que esta apertura iba a ser como en la pizzería, que funcionó a tope desde el primer día y a diario.

Pero un pequeño negocio no tiene nada que ver con un gran complejo de hostelería que sólo para mantenerlo hacen falta mucha mano de obra y empleados, en fin, no una familia sino un grupo de empresa con un capital importante.

Y empezamos a pensar en buscar algún tipo de socio o socios capitalistas que se interesaran en involucrarse con nosotros en el negocio. Las fechas de pagos al banco se nos echaban encima y se juntaban con los pagos mensuales a los vendedores, con los que teníamos que cumplir si queríamos firmar las escrituras.

Aquí comenzó de nuevo la búsqueda de lo imposible: encontrar a corto plazo socio-s"enamoradizos" como nosotros y dispuesto a meterse en aquel precioso pero difícil berengenal.

Comenzaron mis cartas sugerentes y "seductoras"a los más variados y diferentes personajes de la farándula, el toreo, la restauración, etc., y alguno de ellos muy famosos y amables, como los Arguiñano, (me contestó su hermana Eva), Rumasa, (carta del patriarca de la familia), y otros más dando las gracias, pero no estaban interesados. También me había enterado que Miguel Bosé buscaba una finca no muy lejos de Madrid y con instalaciones, para poner un negocio de hostelería y hotel rural con un grupo de amigos y conseguí su dirección particular. Le mencionaba a su padre, el gran torero Luis Miguel Dominguín y le detallaba todo lo que comprendía "La Venta de Frascuelo", bueno, pues a los pocos días, estando Carol y yo sentadas en el salón de casa, suena el teléfono y..."dígame?"...¿eres África?..."Hola, soy Miguel Bosé"... No me lo podía creer, (y Carol tampoco). Siempre me ha encantado, desde que era un crío y !me llamaba personalmente!

Quería quedar para el día siguiente en Frascuelo y ver toda la finca e instalaciones y dio la mala casualidad de que al día siguiente teníamos la gran boda de 300 invitados y un lío terrible desde muy temprano para organizar el evento.

Se lo comenté y le sugerí cualquier otro día, pero salía de viaje para unos conciertos y quedó en llamarme al volver, pero nunca lo hizo y perdí lo que podría haber sido una gran ocasión de socio ideal o incluso verdérselo si así lo quería, porque nosotros ya teníamos claro que aquello nos venía grande, muy grande y no podíamos con ello.

                                                                     



                                                         continuará...

sábado, 6 de diciembre de 2014

La apertura de Frascuelo...


...se acercaba y los últimos toques eran frenéticos porque nos cogía el toro.

Hablando de toro, compramos una vaquilla para la inauguración y así celebrar una capea antes de la gran barbacoa en el patio grande.

La llamamos "Morucha" y era preciosa y como la plaza de toros tenía unos toriles bien preparados para alojarla, allí se quedó un poco solita hasta que llegara el gran día, pero la veíamos y hablábamos desde arriba. Por supuesto nadie la iba a hacer daño, sólo capotazos para entretenimiento de invitados, de lo cual se encargaría un joven novillero que empezaba y luego para alguna capea que organizásemos, pero siempre para devolverla a toriles y dejarla tranquila.

La plaza de toros, con aforo para 500 personas, había quedado muy bonita pintada la barrera, y en las vallas de obra que la rodeaban en la parte de arriba, grandes y negro sobre blanco, las marcas de los hierros de diferentes ganaderías.

Antes de escribir sobre la fiesta de apertura tengo que comentar algo que ocurrió la noche anterior. Fue un gran susto que podía haber terminado en algo grave, pero que por suerte se quedó en eso, un susto.

 Una de las ocurrencias de Gerardo, y sin consultarlo con nadie, fue llevar a Frascuelo un enorme y medio salvaje pastor alemán, "para que cuidase de la finca".

Resulta que había pertenecido a la Guardia Civil y se lo habían pasado a un conocido nuestro que tenía en el barrio una casa antigua con patio. Entró en la pizzería con la cara y el cuello fatal y llena de puntos y le dijo a Gerardo que le había atacado el perro y que si lo quería, sería un buen guardián de todo el complejo. 

Era muy peligroso y lo llevaron con bozal y bien atado y una vez allí lo engancharon a una larga y fuerte cadena para que se pudiese mover, junto a una caseta grande que había en la parte alta, donde empezaba la colina de los olivos.

Cuando me enteré y lo vi allí, ladrando como una fiera y queriéndose tirar a todo el que intentaba acercarse, tuvimos bronca y Gerardo queriendo convencerme de que era una seguridad para posibles ladrones que pudieran entrar y que el perro los ahuyentaría. 

Eso era absurdo porque estaba atado y si alguien quisiera entrar en alguno de los diferentes espacios y edificios, lo haría igual.

A mí también me preocupaba que un día lograra soltarse y atacase al que pillara. Me prometió que se lo pasaría de nuevo a la Guardia Civil del pueblo después de la apertura. 

Cuando tenían que llevarle la comida era un problema porque no podían acercarse y mientras que Gerardo le distraía por un lado, Gery se lo dejaba por el lado contrario, cerca de la caseta.

La noche anterior a la apertura subieron los dos, como siempre y Gery empezó a confiarse un poco porque era al único que apenas ladraba y cuando estaba dejando la comida, se le abalanzó y no le dio tiempo a apartarse. Le atrapó con los colmillos la parte baja de la pierna, junto al tobillo y no soltaba, hasta que le pegaron fuerte con los puños y patadas de Gerardo y soltó.

Se fueron a urgencias y además de la cura le pusieron la inyección contra la rabia y tétanos, pero puntos no porque en los dos orificios que le dejó esa fiera había que echar cada poco tiempo agua oxigenada con chorro fuerte para que fuera saliendo el mal de dentro. Se lo desinfectaron y vendaron y con antibióticos pasó la noche allí con su padre pensando en "la fiesta" que tenían que atender pocas horas más tarde.

Yo no me enteré hasta el día siguiente y lo que le dije a Gerardo mejor que no lo repita en esta página.
Él se sentía culpable y arrepentido y se lo tragó todo.

Llamaron a la Guardia Civil diciendo lo que había sucedido y enseguida se presentaron por la mañana y sacrificaron al perro. Dijeron que ese perro estaba loco y que había sido entrenado para atacar y era muy peligroso.

Las heridas eran profundas, pero Gery era muy fuerte y yo estaba alucinada de verle atendiendo a todo el mundo y además disfrutando de la fiesta, que contaré en la próxima página.

                                                                                                                ...

lunes, 1 de diciembre de 2014

La hora de la verdad.


Las obras se iban terminando y el dinero también, así que empezamos a pensar en que la apertura fuera cuanto antes.

La fecha que teníamos en mente era la primavera de 1.991, pero había que equipar de frío industrial y toda clase de utensilios a la cocina de abajo y también la del salón de celebraciones de arriba, equipamiento que costó un dineral.

Luego estaba todo el papeleo de licencias, gestiones con telefónica para la instalación de teléfonos públicos, petición y concesión de permiso para una gran valla publicitaria cerca de la carretera, un par de Km. antes de llegar y mil cosas más que retrasaron la apertura hasta primeros de junio.

Gerry se había incorporado a la gran aventura y aparte de ayudar en todo, se ocupaba de la publicidad desde Arganda hasta Chinchón y recibía a los posibles clientes que llegaban para informarse sobre eventos, etc.

Habíamos habilitado la oficina en la Casa del Mayoral

A mí se me ocurrió hacer un BANDO, recordando los de Tierno Galván y me quedó muy bien.  Luego encargamos que lo fueran pegando en los pueblos del alrededor.

Guardé uno pero no lo encuentro. Más o menos decía así:


                                             BANDO

Se hace saber a los habitantes de la comarca, que en la carretera a la noble Villa de Chinchón, abre sus puertas a caminantes y viajeros, LA VENTA DE FRASCUELO, donde las buenas viandas y caldos de la tierra, son su señuelo.

Y para que conste lo firmo a cinco de junio del año de gracia de 1.991.      


Y en la parte de abajo estaba dibujado todo el complejo, desde la casa solariega hasta la plaza de toros, toriles, etc.

De tamaño póster grande, quedó estupendo y atrajo a bastante gente a visitarlo.

Tuvimos que cambiar el nombre antiguo de Parador por el de Venta. No nos lo permitían por la cuestión "Paradores de España".

Próximo capítulo: APERTURA
                                                   

domingo, 30 de noviembre de 2014

Un pozo sin fondo.


Comenzamos a planificar y contratar mano de obra. Había tanto que hacer y mejorar para poner en marcha aquel inmenso complejo, que las horas y los días se nos pasaban sin sentir.

Gerardo se iba muy temprano por la mañana con el coche y yo un poco después a base de metro y luego el autobús de Morata de Tajuña que me dejaba en la parte alta de la carretera que se bifurcaba hacia Chinchón y que tenía que bajar a patita.

La pizzería tuvimos que dejarla en manos de un encargado y resto del personal. Este fue uno de los primeros errores, porque un estupendo negocio que había marchado bien durante diez años, cuidado y mimado por nosotros, supuso el principio de un final penoso al dejarlo de atender personalmente.

Pero la venda que "Frascuelo" había puesto sobre nuestros ojos, nos tenía cegados para todo lo que no fuera aquel engañoso sueño.

Nos metimos en obras faraónicas que podían haber esperado para más adelante, si hubiéramos sido más realistas y prudentes.

Había una gran nave-restaurante de obra nueva en la parte alta de la finca, que los hermanos utilizaban cuando organizaban capeas y fiestas camperas en verano, siempre con luz de día, así que nos empeñamos en llevar la electricidad hasta allí para dar a ese espacio un uso más amplio, como bodas, comuniones, etc., y allí llegaron aquellas enormes ruedas de madera con gruesos cables que tenían que ir enterrados hasta arriba junto a tuberías para el agua corriente, en fin, el dinero se iba a raudales día por día, obra por obra.

Farolas a ambos lados del camino, acondicionamiento y embellecimiento del terreno con plantas y hasta un bar y pista para bailar que había antes de llegar, pero que estaba en malas condiciones y también hubo que arreglar.

Era como una pequeña discoteca al aire libre para el verano, luces y focos de colores, mesas y sillas alrededor, altavoces y buena música que se ponía desde el bar. Tuvo sus momentos y punto bonito algunas noches con gente joven que venía de los pueblos cercanos. Pero tampoco duró mucho porque un día de tormenta y vendaval, se llevó todo por delante y ahí se acabó su corta historia.

Recuerdo la bonita publicidad de mano que Gery y algunos amigos repartieron por los pueblos. Era en color rojo con la silueta de un torero en negro y el slogan: "Ven a "Toreador", sus paredes los olivos, su techo las estrellas".

También era preciosa la publicidad en color sepia con la figura de Frascuelo en la carpetilla que contenía diferentes hojas con las ofertas de productos y opciones para bodas especialmente. Una de esas opciones era el coche de caballos que al llegar los novios les llevaría hasta el salón de celebraciones en la parte de arriba.

Ese coche de caballos lo tenía un señor que se dedicaba a alquilarlo y ya lo habíamos apalabrado con él, pero cuando llegó el día de una gran boda !!con 300 invitados!!, ni coche, ni caballos, ni nada.

Aquella boda fue uno de los episodios más desastrosos y tristes que nos ocurrió en aquel gafado Parador de Frascuelo, pero ocurrieron tantas cosas aquel día, que dedicaré una página entera a contarlo porque merece la pena. Es como si "el fantasma" hubiera merodeado por allí para que todo, absolutamente todo, saliera mal.

                                                continuará...

sábado, 29 de noviembre de 2014

"Las llaves del reino"



Ese era el título de una gran película antigua en blanco y negro y a nosotros nos entregaron el gran manojo de llaves de "nuestro volátil, evanescente y corto reino".

Llaves grandes para los portones, medianas, pequeñas...
Aquel enorme lugar tenía tantas puertas para abrir que había que señalizar con iniciales o marcas y separarlas en distintos grupos.

Aparte de todo el conglomerado de entrada al patio principal, casa del mayoral, bar, restaurante, vestuario de artistas, cueva bodega, etc., estaba la gran casa solariega, llamada en el s. XIX "Palacio de Bellavista", por el bonito paisaje de la vega y olivos que se dominaba desde los balcones del piso de arriba.

Era preciosa, con una amplia sala y enorme chimenea a la entrada de donde salía una gran y bonita escalera que subía a los dormitorios. Necesitaba rehabilitación pero algunos de los espacios y habitaciones eran habitables.

Esta imagen recuerda un poco a esa casa, pero la de "Frascuelo" era mucho más hermosa y con una reja y camino ajardinado que la separaba de la zona pública.

La casa tiene tanto que contar que necesitaré una página entera dedicada al tema monográfico y misterioso de su principal habitante:
!!EL FANTASMA!!. No es broma. Lo vivieron tres testigos en diferentes fechas y siempre de noche. (Próximamente en esta pantalla).

Recorrer aquel inmenso lugar nosotros solos, haciendo planes de lo que íbamos a hacer y mejorar aquí y allá, caminar entre los olivos, subir la colina, donde por cierto se rodó años antes la escena del Monte de los Olivos y Sermón de la Montaña de la película "Rey de Reyes", (la caravana del director que creo recordar era Stanley Kubrik), seguía en uno de los dos destartalados garages. Todo nos parecía un sueño hecho realidad.

Se lo habíamos contado a Gerry, que seguía estudiando en EE.UU. y estaba entusiasmado con la idea de saltarse un año en los estudios, para ayudarnos antes y después de la apertura y luego volvería a New Orleans para terminar. Lo que no se imaginaba es que al volver a Loyola University, ya estaría cerrado "Frascuelo".

                                  continuará...




viernes, 28 de noviembre de 2014

Conseguir lo imposible.


Esa era la meta.

Y con esto vuelvo a 1.990-91, los años de la crónica de un fracaso anunciado.

En mi última página sobre este tema, terminaba diciendo que picamos el anzuelo de aquel sueño irrealizable, que se convirtió en una obsesión.

Enseguida comenzamos a pensar en traspasar la tienda de ropa inglesa para que yo pudiera dedicarme "en cuerpo y alma" a la misión imposible de conseguir un importante crédito sin tener propiedades escrituradas que nos respaldasen.

Traspasé "The Londoner" con bastante facilidad, traspaso económicamente poco sustancioso por realizarlo con prisas. Anuncié las rebajas por cierre y vendí rápidamente todas las existencias. Mis extravagantes y estupendos clientes-amigos trataban de convencerme para que no cerrase y continuara trayendo esa ropa especial de Londres que tanto les gustaba. En aquellas fechas no había ninguna tienda parecida en todo Madrid.

Me dio pena dejarla, tan preciosa, alegre y colorida. Fueron tres años bonitos y divertidos. Los viajes a Londres, la gente que conocí y tantas y tantas experiencias nunca antes vividas..

Pero ahí estaba esperándonos el gran reto de "El Parador de Frascuelo" y eso borraba todas las nostalgias y dudas.

Las primeras gestiones que se me ocurrieron fue pensar en la Cámara de Comercio. Me había informado de las ayudas a nuevas empresas que considerasen viables.

Fueron muchas visitas a la calle Huertas, solicitudes, informes, memorias, en fin, papeles y más papeles, pero siempre tropezaba con el mismo obstáculo, la falta de solvencia, ya que el Popa`s era en traspaso y la vivienda familiar alquilada.

Aun así fueron muy amables y el director de la Cámara vio con mucho interés el proyecto y estuvo a punto de aceptarlo, pero después de la reunión con otros responsables, lo rechazaron por el riesgo que conllevaba.

Descartada la Cámara de Comercio, había que pensar en otras opciones y hablando con los hermanos propietarios "del gran sueño", me quedé con un detalle que me interesó. El entonces presidente de Banesto, Mario Conde, tenía una finca cerca de allí y conocía "Frascuelo".

Y ese fue mi próximo objetivo. Le escribí "La CARTA", aquella carta manuscrita "encantaserpientes" que le debió llegar al corazón. Le hablaba del bellísimo Parador que nos tenía enamorados, de nuestra experiencia en hostelería, del restaurante que regentábamos desde hacía diez años, de nuestro hijo, que estudiaba en EE.UU. Márketing y Empresariales y que nos apoyaría en el proyecto, en fin, "una demanda-oferta que no podía rechazar". Todo era verdad, pero con una redacción muy atractiva.

La llevé en mano al Paseo de la Castellana donde tenía su despacho y subrayado: "PERSONAL, ENTREGAR EN MANO".

No habían pasado ni dos semanas cuando recibo una carta de !!la directora entonces de la Central de Banesto en la calle Alcalá!!, citándome para que fuera a verla.

No podía creérmelo. Me puse mis mejores trapos y allá que me fui.

Un poco nerviosa, pero controlando, me condujeron hasta ese maravilloso despacho donde me esperaba aquella interesante y atractiva mujer. Distante pero amable y muy directa, me comenta que su Presidente le había dado instrucciones para que se ocupase de la resolución de ese asunto.

Me hizo mil preguntas y yo, sincera y también directa, le contestaba lo que había. Ella no podía creer que el Presidente presionase para allanar inconvenientes y aprobar un crédito por una cantidad muy importante, siendo insolventes a nivel propiedades. Pero él creía en el proyecto y en nosotros y !no había más que hablar!!

Me pidió una serie de documentos, datos y planos del Parador. Fueron muchas las visitas que hice a ese impresionante Banco y ya entraba allí "como Pedro por su casa".

La directora y yo llegamos a establecer una relación muy cordial, aunque siempre me dijo que ella nunca hubiera concedido ese crédito, pero su Presidente tenía la última palabra y no le quedaba más remedio que obedecer.

Pero había una condición final para que la concesión se llevara a efecto. Ya que no teníamos ninguna propiedad escriturada en esos momentos, nos exigían lo mínimo, que para ellos era el aval de dos firmas de personas que tuvieran un piso en propiedad.

Una de ellas era Carol, que se había metido en la compra de un piso antiguo pero grande y muy bonito en el centro de Madrid. Lo había arreglado de arriba a abajo y le había quedado precioso.

Ella no estaba de acuerdo porque nunca confió en que aquel inmenso negocio pudiera salir adelante y tuvimos que convencerla para que firmase, pero lo hizo en contra de su voluntad.

La otra persona era un amigo que además trabajaba en una sucursal de ese mismo banco y que había visitado "Frascuelo" con nosotros y estaba entusiasmado con el lugar pensando que iba a ser un éxito.

El caso es que con esos dos avales nos concedieron el importante crédito y a partir de ese momento comenzó la corta y osada aventura condenada al fracaso y en la que todos perdimos, no sólo Banesto sino todos nosotros.

Bueno, todos no. Los vendedores fueron los únicos listos que ganaron en aquel asunto. Se hicieron muchas y costosas obras, llevando electricidad donde no había, allanando terrenos para aparcamientos y jardines, habilitando servicios que estaban fatal, en fin, obras que allí se quedaron y revaloraron la propiedad. Y encima, para que los documentos de compra salieran adelante, recibieron una cantidad muy importante que se repartieron felices porque les había caído del cielo, vamos, de los santos inocentes que no supimos ver en lo que nos estábamos metiendo.

Pero no pasó demasiado tiempo sin que comenzásemos a verlo.

                                                                                       continuará...



                                                   



domingo, 16 de noviembre de 2014

Tres, dos, una...






                  Había tres hermanitas Torres:

              LOLI, CARMINA Y ÁFRICA.










En agosto de 2012 se fue Loli con un rayo de sol y quedaron sólo dos.












                         
   Hoy, 16 de noviembre de 2014, la mediana, Carmina, ha volado en una nube blanca y queda la Torres pequeña, todavía dando guerra.





Siempre las echaré de menos y espero encontrarme con ellas algún día, en algún lugar, pasados algunos años.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Hoy hace 90 años...



...de la primera emisión de radio en España.

Fue Radio Barcelona y enseguida llegó Radio Madrid, Cadena SER.

La emisora de mi infancia, adolescencia y juventud.

Después fueron llegando RNE, Radio Intercontinental, Radio España..., pero la que siempre recuerdo y escuchaba, era Radio Madrid.

La Cadena SER me ha acompañado toda la vida y es la que tengo fija en mi dial y lo primero que escucho incluso antes de levantarme, el magnífico programa "Hoy por Hoy" y los fines de semana "A vivir que son dos días".





Bobby Deglané con Salvador Dalí.




La radio tiene la magia que no tiene TV. Esta te ata a las imágenes y la radio está contigo mientras que haces mil cosas alrededor de la casa o incluso caminando te sigue adonde vayas. La radio en el coche, en el trabajo...



No estoy segura, pero podrían ser Pedro Pablo Ayuso y Maribel Alonso, interpretando un capítulo de las bonitas radio-novelas de las tardes en los años 40-50.







Y esta imagen me recuerda a mamá escuchando atentamente, (aunque ella era mucho más guapa).

Empezaban justo cuando yo volvía del cole.







Mi cuñado, Bernar, tenía una radio de galena parecida a ésta. No sabía él entonces que su primer hijo, Carlos, iba a ser periodista y locutor, !!EL AS DE LA RADIO!!






Y el otro AS de la radio, el maestro Iñaki Gabilondo con Joan Manuel Serrat, hoy mismo en Radio Barcelona.

Ha transmitido un programa estupendo, justo a las 18:30, la hora en que también comenzó la primera emisión el 14 de Noviembre de 1.924.





 
            !!!!!VIVA LA RADIO!!!!!

lunes, 3 de noviembre de 2014

El sueño que se convirtió en pesadilla...



...se llamaba "Parador de Frascuelo". Por lo visto perteneció al torero Salvador Sánchez "Frascuelo", el rival de "Lagartijo" en aquella época, s.XIX.

Lo descubrimos Gerardo y yo un día que fuimos a comer y ver torear en la plaza de Chinchón al entonces joven novillero Manuel Díaz, El Cordobés.

Al bajar por una carretera empinada, vimos una finca antigua que tenía el portón abierto y dejaba ver un precioso patio.

No paramos el coche pero comentamos que a la vuelta lo haríamos.

Caminando por Chinchón observamos varias referencias a ese torero. Un mesón llamado "El rincón de Frascuelo", una placa en la casa que vivió durante algunos años, etc.

Pasamos allí el día, comimos corderito asado en uno de los antiguos balcones de la bonita plaza de esa localidad. Casi todos los balcones que la rodean, son restaurantes. Desde allí vimos la corrida y al volver paramos en aquella finca que nos impresionó, pero ya estaba cerrado el portón y no pudimos entrar.

Subimos la cuesta y paramos el coche para verlo desde
arriba.


!Y en qué hora paramos!. Fue un absoluto flechazo que nos dejó a los dos enamorados desde el primer momento.

En las postales antiguas que hay al final de la página se ve parte de cómo era este lugar antes de que la familia propietaria lo rehabilitara, pero se aprecia la plaza-tentadero, el portón y patio de entrada y la colina de olivos.

Desde donde nosotros mirábamos toda la extensión de la finca, diferentes patios, casas, bar y restaurante de abajo y otro de nueva construcción en la parte de arriba, rodeado de olivos y que utilizaban cuando organizaban capeas, en fin, nos quedamos alucinados y decidimos volver otro día y comer allí para visitarlo todo por dentro.

 Así lo hicimos la semana siguiente y cuando lo recorrimos fue como un sueño, sobre todo después de hablar con uno de los hermanos propietarios que nos lo enseñó detalladamente cuando se habían marchado los demás clientes.

El patio de entrada, todo encalado y con una preciosa caseta donde ponía "Casa del Mayoral", el bonito bar con chimenea de leños que siempre encendían en invierno, rodeada de pequeñas mesas y bancos.

Luego se pasaba a otro precioso patio con grandes árboles y hiedra abrazando sus troncos, con mesas para comer al aire libre y un alzado-escenario, para cuando se contrataban espectáculos de flamenco los fines de semana en verano.

Por ese patio se entraba al restaurante, todo muy rústico y auténtico, con las puertas, ventanas enrejadas y mobiliario. También aquí había escenario, decorado con artilugios de toreo y cocina al fondo. En el centro del comedor una chimenea alta, de obra y una gran campana de hierro que bajaba desde el techo.

Pero lo más bello de todo era la cueva-bodega que tenía entrada por ese restaurante y que cubrían con una especie de biombo para que los clientes o niños no se metieran por allí.

Era la cueva más bonita que jamás habíamos visto, con una pequeña barra de bar y unos grandes huecos en la parte derecha donde antiguamente estaban las enormes tinajas de barro para el vino y haciendo la forma del hueco, asientos para dos personas y mesas pequeñas.

Era larguísima y eso que sólo tenían habilitada una parte. La otra estaba cerrada hace muchísimos años. Tenía la misma temperatura fresca todo el año, pero no la utilizaban porque abrían solamente los fines de semana y con el comedor del restaurante les sobraba.

Nosotros preguntábamos por qué no explotaban el negocio a diario y resulta que aquel enorme y bonito lugar sólo era algo que conservaban más que nada por nostalgia ya que lo habían comprado los padres cuando ellos eran muy pequeños. Además uno de los hermanos tenía junto a la finca un pequeño terreno y restaurante que manejaba él solo, que le daba poco trabajo y abría todos los días para los vecinos de alrededor que se reunían para comer, cenar o tomar una copa.

En fin, que eran muy listos y sabían de sobra que aquel inmenso "Parador de Frascuelo" era más para una compañía de restauradores que para una familia y cada uno tenía sus propias profesiones y ocupaciones y lo conservaban porque lo habían heredado y punto. Pero al ver nuestro entusiasmo nos echaron el anzuelo diciendo que con nuestra experiencia en hostelería lo podríamos sacar adelante con éxito y que si nos poníamos de acuerdo nos lo vendían.

Y picamos el anzuelo...

                                                 continuará...




domingo, 2 de noviembre de 2014

Flores de ida y vuelta...



...al cementerio de La Almudena.

Ayer estuve caminando por este laberinto más de dos horas !y no conseguí encontrar el nicho de los papás!

Hace tiempo que no iba, (los cementerios no me gustan demasiado, sobre todo desde la última vez que me fui un día cualquiera de diario y no había un alma), por eso me animé, era 1º de noviembre, estaría lleno de gente y además hacía un día espléndido.

Total que compré en el barrio unas "siemprevivas" moradas, que se conservan bonitas mucho tiempo, y volvieron a casa conmigo. Bueno, dejé una rama en la tumba de Tierno Galván y otra en la mano de la escultura de Lola Flores.

Vamos, que me encontré y pasé por todas las sepulturas de ilustres y famosos finados, menos por la de los abuelos Julián y Dora.

Hice el mismo recorrido de siempre, (o así lo creía yo), pero me debí de despistar y llegué hasta la parte alta del cementerio. Volví hacia abajo y recorrí filas y filas de nichos, rotondas y rotondas y aunque vi el número 200 varias veces, no era la sección que yo buscaba y no recordaba, la número 10, de la que me informaron en la oficina al salir. Ahora también tengo el mapa señalado y el próximo finde volveré.

Por cierto ocurrió algo, entre divertido y metedura de mata,
cuando estaba cerca de la de Tierno Galván, pero no la localizaba y mirando alrededor veo a una abuela, la hija y las nietas, las cuatro muy pijas y muy arregladas, junto a unas sepultura. Yo que iba ya muy cansada les pregunto si sabían dónde estaba y se me vuelven muy serias y con mala cara, "!no tenemos ni idea, señora!".

Entonces miro aquel lugar y resulta que era el monumento a la falange de la División Azul, con una gran bandera de metal, "ondeando al viento" y con la gallina franquista en el centro, (bueno, el águila, yugo, flechas, etc.), y comprendí la reacción del cuarteto fascistoide.

También me imagino sus comentarios cuando me alejé. "!!Preguntarnos a nosotras por ese rojo socialista!!"

Siempre he pensado por qué el viejo profesor, alcalde de Madrid, fue enterrado en La Almudena en vez de el Cementerio Civil. Era agnóstico y socialista. Bueno, mi padre también y está allí mismo.
Quizá él hubiera preferido el civil, pero nunca hablamos de ello, que yo recuerde.

Una mañana de sol, cansancio y un poco de hambre porque me dieron casi las cuatro en la gran caminata y llegué a casa a las cinco. Menos mal que me eché al bolso un par de polvorones que compré hace unos días en el super. !Ya estamos en la pre-Navidad!

Iba a pararme a comer algo en Manuel Becerra, pero ahora llega el metro hasta La Almudena y aguanté hasta casa.

Las flores de ida y vuelta llegarán a su destino la próxima semana...


viernes, 17 de octubre de 2014

PACO IBÁÑEZ




Esta mañana he escuchado una preciosa entrevista a Paco Ibáñez en la SER.

Cumple 80 años !el 20 de noviembre!, un día antes de mis 78, así que me voy a regalar ir a uno de los cuatro conciertos que va a dar en París, Sevilla, Barcelona y San Sebastián.

Hace muchos años fui con Carol al teatro Nuevo Alcalá, donde actuaba junto al ya muy anciano poeta, Rafael Alberti que, sentado, leía versos suyos y de otros poetas y a continuación Paco Ibáñez los cantaba.

Fue inolvidable.                                
                                                            En la entrevista ha dicho cosas muy bonitas e interesantes.

  Su padre era ebanista y hacía castañuelas. Aprendió con él y ahora, de vez en cuando sigue acariciando la madera y le gusta hacer un par de ellas.

Le decía Juanjo Millás que de joven era un viejo y que ahora es un viejo joven y recordaban juntos cuando cantaba en un piso de Madrid y como estaba vetado en este país en la época franquista, una vez llegó la policía y casi lo cogen.

También comentaba que la vida parece larga, pero cuando llegas a esta edad es como si se hubiera pasado en un parpadeo.

Le preguntaban qué pensaba de la España actual y si él se sentía español y mencionaba a Cernuda: "español sin ganas", pero que se siente de todas partes.

Recordaba a su madre, que era vasca, el día que actuó por primera vez en el Olimpia de París.
Había una cola enorme y el teatro estaba hasta la bandera y la madre le decía a la gente que la rodeaba: "Estáis aquí gracias a mí".


 En fin, todo un personaje y gran artista este Paco Ibáñez, (y su madre).

Ahora recuerdo algo que me hizo mucha gracia. Yo ponía mucho sus canciones y Gery, que era un crío y le gustaba escucharle, me dice un día: "Me gustan las canciones de estos dos". Yo le dije que era uno solo y me insiste:"no, mamá, son Paco y Bañez".

Bueno, pues eso, que en noviembre me regalo un pequeño viaje, seguramente a Barcelona o San Sebastián, porque quiero que sea un teatro o lugar cerrado y en Sevilla va a ser en la plaza de toros de La Maestranza.

Miraré internet y así me entero de los lugares en que va a cantar.

Le voy a hacer una proposición decente a Carol, a ver si podemos realizar la escapada juntas.


lunes, 13 de octubre de 2014

Nuevas mudanzas



Como contaba al final de otra página, a Gerardo le tocó un premio medianamente majo en la quiniela y como no vivíamos cómodos en la parte de arriba de la tienda, comenzamos a buscar y encontramos un duplex muy bonito cerca del Puente de Segovia.

Nos quedó precioso y además pude ampliar The Londoner hasta el final de la parte de atrás, puse otra cabina-probador y también quedó estupenda.

Todos estábamos encantados con el cambio, pero había un inconveniente con el lugar donde estaba situado porque esa zona no tenía buena combinación de transporte para nosotros. Para Gerardo no había problema porque se iba temprano al restaurante con el coche, pero la academia para Carol, la tienda para mí y la Universidad de St. Louis para Gerry, no tenía transporte directo, ni había metro cercano, así que teníamos que caminar un poco hasta alcanzar los diferentes autobuses que nos llevaran hacia nuestros destinos todos los días.

En fin, que no pasó ni un año hasta que hubo una nueva mudanza. Nos dio pena dejar un piso tan especial y bonito pero resulta que se quedó vacío el tercero del mismo edificio de la pizzería y la academia y enseguida pensamos en vender el duplex, que fue muy fácil.

Desde luego no nos "aburríamos" viviendo siempre en el mismo lugar y habían sido tantos los cambios que las mudanzas "eran pan comido" para la familia, aunque siempre representan un liazo y mucho trabajo, sobre todo para "moi".

Pero ese tercero quedó precioso cuando lo terminé de decorar, mucho mejor que el que tuvimos en el primer piso. Además era muy amplio con un hall grande, cuatro dormitorios que, al necesitar sólo tres, unimos al salón con un arco en la pared para tener el comedor aparte.
                                                                                                         
En fin, éste "duró" varios años hasta una nueva mudanza. Además teníamos el metro al lado y eso era muy práctico.

                             
                                                                               continuará...                            

jueves, 9 de octubre de 2014

Mis andanzas en Londres.


"The Londoner" iba muy bien, especialmente después del desfile de moda BOY. Se notaba que venían nuevos clientes y se vendía todo rápidamente , con lo que yo tenía que "sacrificarme" y hacer un viaje a Londres casi todos los meses.

Eran solo un par de días, siempre domingo y lunes, pero me daba tiempo a comprar y además reservar horas para el ocio y casi siempre tenía la oportunidad de ver una obra de teatro.

Me enteré que había un kiosco en Leicester Square donde vendían "half price tickets" para el mismo día que las comprabas. Te ponías a la cola y en una pizarra tenías los diferentes teatros y plays.

Según iban acabándose las entradas, borraban el teatro y la obra, pero yo tuve la suerte de ver muchas y buenas. Una de las que más recuerdo es "Long day´s journey into the night", de Eugene O'neill, nada menos que con !Jack Lemon!, en el papel del padre.

Yo conocía la obra en cine con la maravillosa Katharine Hepburn y Jason Robards, pero en teatro y con este gran actor sobre escena, fue alucinante. También la he visto en el teatro Abadía y me encantó. Por cierto, ahora la están poniendo en el Infanta Isabel.

Recuerdo que al terminar, esperé con un pequeño grupo la salida de los actores y pude hacerle una foto a este grande del cine. Muy amable con todos, pero se le veía cansado después de un papel tan fuerte y dramático y la larga duración de la obra.

También "The mouse trap", de Agatha Christie, que ya entonces llevaba representándose sin interrupción más de veinte años y sigue en la actualidad, con varias generaciones de actores participando en lo que se ha convertido en una tradición que los ingleses quieren seguir conservando.

De los grandes musicales solo pude conseguir para "Los miserables" y no con entrada de descuento sino pagando reventa, pero no muy alta. Mereció la pena, fue fantástico.

La operación maleta y bolsas vacías a la ida y bien llenas a la vuelta, me salió siempre bien, !!hasta que me pillaron en la aduana!!

Yo siempre salía por "nada que declarar", pero aquella vez me pasé de lista y volumen de equipaje y
cuando pasaba con cara de turista inocente, me llaman y dicen: "Señora, por favor". Me quedé helada y con una medio sonrisa me acerqué a los del tricornio con el carrito y me lo abrieron todo.

Y allí empezaron a salir moda Boy y lo que no era Boy. Chaquetas, gabardinas, guardapolvos, botas, cinturones, etc., etc.


Yo les decía que traía ropa para la familia y uno de ellos, con mucha guasa, me contestó: "Pues debe tener usted mucha, mucha familia", y luego me indicaron que eso era transporte comercial y que lo retenían hasta que pagase los aranceles correspondientes, que fue bastante, por cierto, pero no hubo más remedio porque no podía quedarme sin esa ropa.

Lo pagué y retiré unos días más tarde y esas ventas tuvieron un margen nulo de beneficio pero al menos cubrieron todo o casi.

En siguientes viajes fui mucho más prudente y lo hacía más de tarde en tarde para que no se quedasen con mi cara.

En fin, gajes del oficio. Los viajes me salían muy económicos porque junto a la tienda tenía a Viajes Zeppelín que me avisaba siempre de ofertas de última hora. Los empleados eran clientes y teníamos muy buena relación. Hace poco pasé por la plaza de Santo Domingo y allí sigue. Me sorprendió porque después de tantos años pensaba que habría desaparecido.

En el local que fue "The Londoner" ahora es una tienda de móviles, con una fachada fea y me dio pena recordando lo linda que era, tanto el exterior como el interior.


                                                                            continuará...

sábado, 4 de octubre de 2014

"THE LONDONER" - Desfile Moda Boy



Cuando nos trasladamos a vivir en la tienda, Carol pudo comenzar a preparar y organizar la futura academia que se llamaría "The English Academy".

Este es un logo antiguo donde no pone el nombre, pero ya lo encontraré y lo cambio.

Tenía unos meses por delante y abriría en septiembre de 1.987 para comenzar el curso.

Todo lo hizo con mucha cabeza, con entrevistas a profesores exclusivamente nativos y titulados. Además la academia con sus cuatro aulas estaba quedando muy bonita. Puso un gran cartel luminoso que cogía todo el espacio que había debajo de las ventanas y por encima de la pizzería.

También hizo publicidad de mano, muy graciosa y atractiva cuando estaba ya todo terminado y amueblado, incluído el despacho y enseguida comenzaron a llegar mamás a informarse y después a matricular a sus niños y por supuesto se interesaron adultos que comenzaron un mes más tarde.

The Londoner iba muy bien y para darlo más a conocer, hablando con la majísima y divertida "fauna" que eran mis clientes, me animaron a que organizase un pase o desfile de modelos con la moda Boy en alguna discoteca. Una de las que estaban de moda era "AIRE" en la calle Cea Bermudez y yo, sin cortarme un pelo, me fui a hablar con el gerente y le propuse me cediera el local el día que cerraban, sin coste alguno para mí, a cambio del gasto en copas que harían los cientos de jóvenes que iban a acudir a presenciarlo.

Hice unas invitaciones con la imagen de Boy George que quedaron estupendas y les di un buen tocho a mis clientes-agentes para que las repartieran entre todos sus amigos. Además tuve la suerte de que uno de esos clientes era bailarín y coreógrafo en la discoteca que había en los bajos del cine Callao. Se llamaba Waine y era un guapísimo y altísimo afro-americano que enseguida se ofreció a ayudarme a prepararlo todo porque durante el día estaba libre.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 



                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             
Conseguí del gerente de "Aire" que también me cediese unas horas al mediodía, que yo cerraba la tienda y preparar los ensayos y la música adecuada.

¿Los modelos? !!Todos querían serlo!!, pero Waine tuvo que poner orden y elegir a l@s más atractivos y que se desenvolvían mejor. Dos de ellas eran inglesas, Karen y Samantha, preciosas y con un estilazo tremendo. También había una vecina que vivía en el mismo edificio en un piso compartido. Era de Costa de Marfil, Tania, altísima y guapísima. Un encanto de chica y buena clienta. Precisamente había llegado de su tierra con su book de fotos, pensando en llegar a ser modelo en Madrid. También había alguna "enchufada" que me lo pidió, como Susana, la hermana de Mari´Carmen, la mejor amiga de Carol, que lo hizo muy bien.

Tod@s los incipientes modelos estaban encantados aunque sabían que no iban a cobrar por su esfuerzo y trabajo, pero el premio era una prenda de Boy a elegir por ellos y eso les bastaba. En este acuerdo estaba también incluído Waine y hasta el presentador del desfile que era Quique "Supermix", locutor de Radio Madrid que hacía programas de música y en ocasiones "Los 40 Principales".

Yo iba siempre a los ensayos y fue muy bonito y divertido. Me subía al primer piso y desde allí lo observaba y disfrutaba todo. La música de Culture Club a todo trapo y los chaval@s cada día haciéndolo mejor, con un desparpajo y soltura que parecían modelos profesionales, pero nada que ver con los desfiles encorsetados y al uso, esto era alegre y desenfadado, desfilaban bailando y dando vueltas y a mi se me caía la baba de verlos. Waine les indicaba lo que tenían que hacer y ellos disciplinados y con respeto, le obedecían en todo. Yo luego les felicitaba y me daban besos y abrazos porque estaban entusiasmados con la aventura del pase de modelos, (y yo también).

Y llegó el gran día, 21 DE ABRIL DE 1.988, y aquello se puso a tope. No cabía un alfiler. Allí estaban Carol y Mari Carmen con sus vestidos preciosos que se habían comprado para la ocasión, Freddy, Luis Alberto y muchos amigos comunes y yo entre bastidores, como un flan ante aquella nueva experiencia que no había vivido nunca. También me puse muy guapa con un guardapolvos o abrigo ligero y largo hasta los pies, blanco de raso satinado, que me había traído de Londres, pantalón negro y blusón blanco y negro.

Todo resultó perfecto y "mis chicos" lo hicieron de maravilla. Al final me sacaron en volandas, como aquellos modistos que han creado una colección y que yo veía en la tele. Aplausos, gritos de !!África, África!!, en fin, fantástico. Nunca, nunca lo olvidaré.

Gerry se lo perdió porque estaba estudiando en New Orleans. Le hubiera encantado.

Teníamos preparada una cena-buffet en el Popa's para los integrantes de esta bonita aventura, que Gerardo se había encargado de preparar para después del cierre de la pizzería y nos quedaba la sorpresa de saber que el entonces famoso grupo, "Loco Mía", los guapísimos chicos de los abanicos, habían asistido al desfile y se vinieron con nosotros a la cena. Lo pasamos muy bien y terminamos a las tantas.

Algún día editaré esta página y subiré algunas fotos de ese día y noche tan especial. Las tengo preciosas hechas por un profesional durante el desfile y un compañero hizo un vídeo fantástico que guardé en casa para tener siempre el recuerdo de esos momentos, pero misteriósamente ese vídeo se borró sin saber cómo, cuándo o por culpa de quién.

Era un VHS que habíamos visto con familia y amigos varias veces y además el que lo hizo me comentó algo sobre que tenía un dispositivo de seguridad para que no se pudiese grabar encima sin querer.

Yo lo tenía bien marcado y escrito en el lateral: "Desfile moda Boy en Aire", bueno pues un día que estaba sola en casa y tenía tiempo libre, me lo puse y estaba borrado sin que se viera nada más que "lluvia" y rayajos.

Me disgusté porque era una copia única y nunca más podría volver a verlo y no me explicaba cómo pudo ocurrir teniendo el dispositivo de seguridad.

En fin, cosas que pasan y te tienes que conformar. Menos mal que las bonitas fotos las tengo en el álbum y de vez en cuando las echo un vistazo.

!Ah!, se me olvidaba comentar que Gerardo colaboró en todo esto de la cena-buffet porque la cosa se había medio arreglado y volvíamos a vivir juntos, !!en la tienda!!. Mi dormitorio en la parte de arriba, era el más grande y allá que se vino. En un espacio tan reducido aquello parecía el camarote de los Hermanos Marx, aunque no fue por mucho tiempo porque unos meses después nos metimos en la compra de un bonito duplex cerca del Puente de Segovia. !!A Gerardo le habían tocado unos millones de las antiguas pesetas en la quiniela!!

                                                     Pero esa es otra historia...