...y esta vez fue día de volcanes y geysirs.
Subimos a este cráter que por lo que nos dijo el guía era uno de los más bellos para contemplar y no muy escarpado para alcanzar la parte de arriba y luego ir bordeándolo todo alrededor.
Hacía muchos años que no había tenido ninguna erupción y además sus aguas azules-verdes, según la hora del sol, son preciosas y daba gloria ir caminando, no muy cerca del borde. Tengo fotos muy bonitas.
Luego llegó la parada en dos de las cataratas más bellas del sur de Islandia. La primera es más pequeña y tiene un islote en el centro donde !!había un hombre pescando salmones que allí abundan!!. Cómo llega a la isla es un misterio, suponemos que nadando desde la parte más estrecha entre la isla y las rocas bajas.Pero la siguiente catarata, la de Gullfoss, es impresionante. Comimos en un restaurante rústico, como una enorme cabaña. (En otro momento hablaré de las diferentes y típicas comidas de Islandia).
El conductor nos dijo que nos esperaba en el aparcamiento de las cataratas.
En cuanto te pones en camino por un sendero de entablado comienzas a escuchar el sonido fuerte de las aguas y eso que hay que caminar un rato y cuando te vas acercando es ensordecedor y !!maravilloso!!.
Me quedé alucinada del espectáculo que tenía delante. Supongo que quien haya visto las de Iguazú o Niágara, no le asombrarán tanto, pero para mí fue un momento que nunca olvidaré. Allí me quedé junto a la valla protectora, hechizada mirando aquella maravilla de la naturaleza. Como siempre, la foto de internet no le hace justicia. Pero las mías sí y tengo muchas.
Agoté todo el tiempo que nos dio el guía porque me costaba separarme de aquel espectáculo que ya no volvería a ver. !Qué lugares más increíbles hay por el mundo!
Bueno, y llegamos al subsuelo hirviendo de esta gran isla, en un lugar llamado Geysir, donde en un terreno muy extenso hay pequeños geysirs y el grande que ahora alcanza una altura de unos treinta metros, pero en tiempos pasados más de ochenta y curiosamente hace unos años se paró de repente y dejó de lanzar su chorro ardiendo durante varios meses y luego volvió a empezar.
No es continuo sino que sale cada seis-ocho minutos y ahí estamos todos los turistas preparados cámara en mano para que no nos sorprenda y se oculte rápidamente antes de hacer la foto. Es un poco cómico pero divertido. Además cuando ya has conseguido, más o menos la foto, te puedes dedicar a lo más interesante que es observar este fenómeno de la naturaleza. Cuando se oculta se queda tranquilo como si no pasara nada y luego empiezas a ver cómo la poquita agua que ha quedado comienza a hervir y a salir vaho cada vez más espeso y a continuación, con un gran ruido, como una olla a presión que explota, lanza su gran chorro durante unos segundos y vuelve a esconderse.
Esta zona es muy curiosa porque aparte del gran geysir hay otros muchos pequeñitos con sus chorritos de un palmo, como el "Little geysir" y otros que no expulsan agua, solo vapor, chorros continuos de vapor que salen de la tierra. Está todo acordonado y avisan que nadie intente tocar el agua porque sale a 80-90 grados.
Qué país más extraño y bello. Cuando miras el horizonte te ves rodeado de lo que parecen montañas pero !!son todo volcanes!! y cuando vas por la carretera ves km. y km. de lava fosilizada donde no hay casas ni granjas ni posibilidad de aprovechar jamás esas grandes extensiones de terreno.
Otro mundo en este mundo.
continuará...



No hay comentarios:
Publicar un comentario