En anteriores páginas no escribí sobre las bonitas granjas que se ven cuando vas por la carretera.
En una de ellas nos paramos a tomar un café y además nos enseñan las vacas y los caballos.
Desde el s.XVIII pertenece a la misma familia, gente acogedora y dedicada por entero a cuidar y mejorar su propiedad, desde los abuelos a los nietos.
Ahora toca decir adiós a este bello país. Por cierto dejé para el último día lo de bañarme en los lagos de agua caliente y al final no lo hice porque eran las fiestas de Reikjavik y no quería perdérmelas, pero es una pena y es que no se pueden dejar las cosas para última hora porque tienes que elegir y en tan pocos días no da tiempo a ver y disfrutar de todo lo que habías planeado.
En fin, hay otras tres cosas que me interesaban mucho y me las perdí.
Una de ellas fueron los glaciares porque había que ir lejos y ya no quedaban días disponibles, pero es algo que me atrae mucho y ya que no ha podido ser en Islandia, sí lo puedo ver y disfrutar en Noruega donde los fiordos y glaciares son una maravilla.

Y veré las imágenes en internet, como el sol de medianoche que solo se puede contemplar hasta el mes de junio y la bellísima aurora boreal que es en septiembre.
Y es que si eliges una fecha, hay cosas impresionantes que solo se ven en meses puntuales y te las pierdes.
Pero no me quejo porque lo vivido y contemplado en la semana de agosto en este increíble país, ha sido fantástico.
ISLANDIA, un recuerdo imborrable para los años que me queden de vida.



No hay comentarios:
Publicar un comentario