lunes, 29 de septiembre de 2014

"THE LONDONER" - Chapter II


Antes de abrir la tienda, cuando estaba ya casi todo terminado, vivienda incluída, me hice un par de viajes a Londres para traerme ropa.

Me llevaba la maleta casi vacía y me la traía llena, más un par de bolsas grandes, como hacía después en todos los viajes.

Bueno, pues en ese segundo viaje, antes de la apertura, descubrí en Camden la ropa de moda en Londres con el nombre y marca del entonces famoso cantante Boy George.

Me traje también ropa colorida, brillante y atrevida de otras marcas y chaquetas de tweed y abrigos largos y ligeros más conservadores, para tener de todo, aunque lo que más éxito tuvo entre la gente joven fue la "moda Boy" y mis mejores clientes eran gays encantadores y también chicas fans incondicionales del cantante.

Fueron casi tres años de nuevas experiencias y muy divertidos, con sus luces y sus sombras, porque en los primeros meses sufrimos tres atracos, dos yo, con navaja y uno mi hijo cuando se quedó al cargo de la tienda mientras que iba a comprar unas cosas y esta vez fue con pistola.

No hubo daños personales pero si sustos tremendos. Se llevaron algo de dinero y ropa y salieron corriendo. No en vano eran los años ochenta y el centro de Madrid, combinación peligrosa en la que yo no había pensado.

A partir de entonces la puerta estaba siempre cerrada y la abría desde dentro previo vistazo rápido del aspecto de los posibles clientes y más de una vez tuve que poner el cartel de cerrado cuando ese aspecto era negativo y aunque insistieran les decía por señas que ese día cerrábamos antes.

En fin, no volvió a pasar, pero siempre estaba alerta por si acaso.

Fue curioso cómo se corrió la voz de la tienda y la ropa Boy que no se encontraba en ninguna parte. Fui la primera que la trajo a Madrid aunque más adelante empezó a aparecer en otras tiendas.

También fue curioso ver entrar a comprar a gente de la farándula, algunos más populares y famosos que otros, como Rosy de Palma cuando formaba parte del grupo "Peor imposible" y antes de ser "Chica Almodóvar", Victoria Abril, Geraldine Chaplin que vivía allí cerca, en la calle Caños del Peral, junto a Ópera, según me dijo, Andrés Pajares en su mejor época, que me enseñó la foto de su hija cuando era una cría, integrantes de grupos de pop y rock que empezaban a destacar, el modisto Manuel Piña, que el pobre murió unos meses después, muy joven y posiblemente de la terrible enfermedad que arrasaba en aquellos años, Joaquín Luky, el famoso locutor de Radio Madrid que se llevó varias prendas y me invitó a una pequeña entrevista en su programa musical nocturno, "Tres, Dos o Uno". Yo enseguida le dije que sí y unos días más tarde allí estaba con él, delante del micro hablando de la tienda, la ropa de Boy George y su grupo "Culture Club", y Carol y Gery escuchándome por la radio. Una experiencia estupenda que me recordó mis apariciones en la misma emisora cuando era pequeña.

Era un bonito negocio que no dejaba demasiados beneficios pero cubría viajes, alquiler y vendía todo lo que compraba.

En la próxima página contaré el precioso desfile de la moda Boy que organicé en la discoteca "AIRE".

                continuará...


domingo, 28 de septiembre de 2014

"THE LONDONER" - Chapter I


Esta fue una página de mi vida que duró casi tres años y de una pequeña y preciosa tienda que surgió de una separación primero y de un primer viaje a Londres después.

Todo comenzó a raíz de problemas serios y continuados en el tiempo, entre Gerardo y yo, y esta vez se pasó de la raya. Líos de faldas muy desagradables y yo le puse la maleta junto a la puerta y le dije que llevaríamos el negocio entre los dos, en horarios diferentes, pero sin vivir bajo el mismo techo.

Él se buscó un apartamento amueblado cerca del restaurante y yo me di el homenaje, "para olvidar disgustos", de prepararme un viajecito a Londres, que tenía muchas ganas de conocer y además ver una "Bernarda Alba" inédita para mí, en inglés, dirigida por Nuria Espert y protagonizada nada menos que por las magníficas actrices Glenda Jackson y Joan Powlgwrite, la mujer de Laurence Oliver.

Fue una experiencia increíble, a la que luego me apunté en otros viajes a Londres. !!Ver teatro del bueno en inglés!

Qué bien aproveché ese viaje de tres días. Londres era una preciosa ciudad que me fascinó y además descubrí unos mercadillos increíbles e inmensos donde había de todo, en especial ropa y a precios muy económicos.

Camden Market y Portobello me los recorrí de arriba a abajo y empecé a pensar en encontrar, sin prisa pero sin pausa, un local lo más céntrico posible y abrir una tienda de ropa inglesa, muy juvenil y atrevida, como la que vendían en esos mercadillos.

Gerardo llevaría la pizzería y yo la tienda. Además era la época en que Carol pensaba en lo bueno que sería el primer piso donde vivíamos, para poner la academia de inglés y cuando regresé me puse a buscar un local a ser posible con vivienda interior y de esta manera nos podíamos trasladar y dejar el piso para que ella lo fuera preparando y más adelante si se quedaba otro piso libre en el edificio, como así fue, volveríamos.

Pues dicho y hecho, tuve suerte y encontré un local con vivienda arriba y junto a la plaza de Santo Domingo. La renta era muy razonable porque era pequeño y antiguo pero reunía las condiciones que yo buscaba. Tardé varios meses en prepararlo porque había mucho que hacer no sólo en la tienda sino en acondicionar el piso de arriba para los tres dormitorios que necesitábamos los chicos y yo. También hacer una pequeña cocina y baño en la parte de atrás del local y una salita de estar.

Era todo un poco reducido pero nos adaptamos bien y la tienda quedó preciosa. Parece mentira que un local pequeño se pueda convertir en algo tan lindo y diferente de todo lo que había alrededor y eso que era una zona comercial de prestigio con restaurantes, tiendas de antigüedades, galería de arte, en fin, !La Costanilla de los Ángeles!

Es una pena que no pueda meter en esta página una foto de la fachada e interior, pero trataré de explicarlo. La fachada la convertí en una cabina telefónica londinense que salió cara y me costó muchas explicaciones, dibujos y fotos de cabinas para que el artista, porque era un artista el artesano en hierro forjado que hizo la cúpula exterior, hiciese justo lo que yo quería. Los estrechos y altos escaparates a los lados y la puerta de entrada, les añadió cuadrados metálicos que luego se pintaron en rojo y en lo alto de la cúpula, la corona real recortada y con luz interior que por la noche llamaba la atención a todo el mundo que pasaba por allí.

En el interior otra cabina como probador, que parecía nos la habíamos traído de Londres y en los huecos donde va lo de "telephone", ponía "dress up". Los colgadores de ropa eran una pasada. Lo vi en una revista inglesa y me quedó precioso. Eran tubos como los de andamiaje, pintados en negro y las abrazaderas en dorado, también estanterías, todo en negro, como la alfombra y la mesita clásica que había a la entrada con un teléfono modelo principio de s.XX.
                                                                                                                     continuará....

                                                                         

martes, 9 de septiembre de 2014

Ocho horas en Copenhague



Llegué a Copenhague casi al mediodía y después de un largo recorrido por todo el aeropuerto decidí coger un taxi hasta el hotel, dejé la maleta y me fui a comer allí cerca un plato combinado muy rico.

Era el Hotel Excelsior y tuve la suerte de que estuviera en el mismo centro de la ciudad, porque me quedaban pocas horas antes de que se hiciera de noche y quería ver lo más posible, que no fue mucho, pero bonito e interesante, como la preciosa plaza del Ayuntamiento que parece un palacio y todas las calles y plazas de alrededor.




Me llamó la atención ver tantas bicicletas aparcadas por todas partes, como en Amsterdam y al igual que allí sin cadenas, solo apoyadas unas junto a otras.

Calles y edificios preciosos y como hacía buen tiempo, la gente sentada en las terrazas de los cafés, como en Viena.

He tenido mucha suerte en toda la semana porque solo he abierto el paraguas una vez, justo en esta ciudad cuando regresaba por la noche al hotel y empezaron a caer unas gotas.

También aquí te encuentras con casas de colores como
en Islandia.

El tiempo iba pasando y no podía dejar da hacer una visita a la Sirenita.

Pregunté y estaba bastante lejos, así que dejé el centro y me puse a caminar y como no llegaba nunca, al final me cogí un taxi que me llevó a esa preciosa bahía del puerto de Copenhague.

 Y allí estaba, linda y tranquila, como me la imaginaba, después de verla reproducida tantas y tantas veces.

Pero qué diferente es contemplarla, sentarte cerca de ella, tan dulce y sencilla...

Te transmite paz y sosiego. Además hacía el mismo sol de la tarde que se ve en la foto, igual que si fuera una de las muchas que hice desde varios ángulos. Pero éste es el más bonito.

Para llegar hasta ella hay unas piedras escalonadas un poco difíciles y peligrosas para mí, pero unos chavales muy majos me ayudaron y me senté un buen rato a disfrutar de las bonitas vistas que tenía ante mis ojos.

Justo en este mes de agosto, la "Mermaid" cumple 101 años. El escultor Edvard Eriksen la creó en 1.913 y desde entonces está en esa roca a la entrada del Mar Báltico. Es de bronce y a pesar de los diferentes atentados vandálicos que ha sufrido, siempre se ha podido arreglar y recuperar toda su belleza.

La modelo fue la esposa del escultor y la leyenda dice que tiene piernas en vez de cola de pescado porque estaba enamorada de un príncipe y quería ser mujer aunque perdiese la inmortalidad. Inspirada por el famoso cuento de Ándersen, "La Sirenita".

Es el símbolo más querido de la capital danesa.

Me despedí de ELLA con pena, porque sabía que no volvería a verla. Cuando se tiene mi edad ya no hay tiempo para repetir visitas a lugares y viajes especiales. Me ocurrió en Egipto con las Pirámides, Esfinge, Templos, la navegación por el Nilo y tantas otras maravillas que he visto y vivido en mis viajes. Pero bueno, hay que dar gracias a la vida por haberte permitido contemplarlas, aunque haya sido una sola vez.

Estaba anocheciendo, cené un poco y al hotel a descansar porque había que irse temprano hacia el aeropuerto por la mañana para regresar a Madrid.

Y aquí estoy, agotada de este corto pero intenso viaje y feliz por lo que he visto y vivido.

Ahora unos días de tranquilidad y descanso y como nueva.

                                                                                     


lunes, 8 de septiembre de 2014

Viena y Copenhague.




Estas dos ciudades las visité de paso y solo durante unas horas, en las escalas camino de Islandia y a la vuelta a Madrid.

Así que poco puedo contar sobre ellas aunque me dio tiempo a ver algunas cosas y zonas interesantes.

Otras me quedé con las ganas de conocerlas, como el Museo Albertina con las preciosas pinturas de Klimt y otros muchas que debe albergar este famoso lugar con joyas de arte de todos los tiempos, tenía curiosidad por ver el original de "El Beso" y no pudo ser. También me hubiera encantado hacer una visita guiada al bellísimo Palacio de Conciertos desde donde transmiten a todo el mundo el concierto de Año Nuevo, en fin, otra vez será.

Pude visitar la catedral que es impresionante y el río Danubio que, efectivamente es azul, azul y a cuya orilla estuve sentada un rato descansando y contemplándolo, por cierto que muy cerca de allí me sorprendió ver lo que pensé era un castillo y resulta que me dijeron era una iglesia católica muy antigua que levantaron inmigrantes mejicanos hace muchos años.


Estaba cerrada pero lo más bonito es su arquitectura exterior. Tengo fotos estupendas desde todos los ángulos.

Y donde me lo pasé muy bien fue en la imprescindible visita a la antigua y gran noria de Viena, protagonista en la película "El Tercer Hombre", un clásico en blanco y negro y una de mis pelis favoritas, !!Orson Welles!!

Recuerdo la escena de la cabina. Cuando estás arriba puedes contemplar todo Viena.

Fue medio destruída en la primera y segunda guerra mundial, pero los vieneses colaboraron para levantarla de nuevo.

Es la seña de identidad de la ciudad.    



Esta escena corresponde al final de la película con "Harry Lane" tratando de escapar por las cloacas de la ciudad. Antes había visita guiada para turistas, ahora no lo sé, de todas formas no me hubiera dado tiempo así que la cinéfila se conformó con la noria.


   La próxima página: Copenhague

domingo, 7 de septiembre de 2014

Adiós a Islandia.


En anteriores páginas no escribí sobre las bonitas granjas que se ven cuando vas por la carretera.

En una de ellas nos paramos a tomar un café y además nos enseñan las vacas y los caballos.

Desde el s.XVIII pertenece a la misma familia, gente acogedora y dedicada por entero a cuidar y mejorar su propiedad, desde los abuelos a los nietos.


Ahora toca decir adiós a este bello país. Por cierto dejé para el último día lo de bañarme en los lagos de agua caliente y al final no lo hice porque eran las fiestas de Reikjavik y no quería perdérmelas, pero es una pena y es que no se pueden dejar las cosas para última hora porque tienes que elegir y en tan pocos días no da tiempo a ver y disfrutar de todo lo que habías planeado.

En fin, hay otras tres cosas que me interesaban mucho y me las perdí.

Una de ellas fueron los glaciares porque había que ir lejos y ya no quedaban días disponibles, pero es algo que me atrae mucho y ya que no ha podido ser en Islandia, sí lo puedo ver y disfrutar en Noruega donde los fiordos y glaciares son una maravilla.





 Y veré las imágenes en internet, como el sol de medianoche que solo se puede contemplar hasta el mes de junio y la bellísima aurora boreal que es en septiembre.

Y es que si eliges una fecha, hay cosas impresionantes que solo se ven en meses puntuales y te las pierdes.

Pero no me quejo porque lo vivido y contemplado en la semana de agosto en este increíble país, ha sido fantástico.

                                         ISLANDIA, un recuerdo imborrable para los años que me queden de vida.




miércoles, 3 de septiembre de 2014

Olvido que duele.


EL 25 de agosto llegué de Islandia a Copenhague por la mañana y salí hacia Madrid por la tarde-noche.

Cansada de no parar en los últimos días, apenas di una vuelta por la ciudad , vi a la famosa Sirenita y enseguida al aeropuerto.

Llegué a Madrid agotada y convencida de que este había sido mi último viaje-aventura, porque a mi edad se puede viajar pero con planes más tranquilos, no a descubrir países lejanos en los que haces esfuerzos enormes, aunque al estar dentro de ese viaje no te apercibes del cansancio que tu cuerpo va acumulando cada día porque las maravillas que tienes alrededor te ayudan a olvidarte de ello.

Los tres primeros días, al volver, apenas salí de casa, solo para lo más necesario y poco a poco me he ido recuperando.

El caso es que hasta hoy, que he visto una preciosa Miraguinda en @, que me ha emocionado mucho, sobre todo la imagen final, no he recordado que ese día en Copenhague era el segundo aniversario de la pérdida de mi querida hermana.

Así que me he ido al parque a estar con ella un ratito, porque nadie sabe, bueno mi hija sí, que parte de sus cenizas no solo están en una pequeña cajita de cerámica en casa, conmigo, sino alimentando las raíces de una preciosa mimosa, rodeada de setos, flores y arces, un rincón muy discreto y privado por donde no pasa gente.

Yo misma, cuando estoy allí, tengo que saltar el seto para acercarme.

Pero la razón de que mi Lola esté allí desde el mes de mayo, cuando volvimos de Valle, es como una leyenda o cuento de hadas.

Resulta que después de la operación cajita, quedaron muchas cenizas y yo pensé enseguida en mi precioso parque, pero no sabía dónde iba a depositarlas.

De pronto aparecen entre los setos dos conejitos pequeños y lindos de color crema, con las orejas muy largas, por lo que podían ser crías de liebres, luego un tercero y yo les seguí muy despacio a ver si podía hacerles una foto.

Se pararon justo debajo de la sombra de la mimosa, junto al tronco y cuando me vieron salieron corriendo. Entonces fue como si ellos me hubieran llevado al lugar donde mi hermana quería estar.

Y allí las deposité, alrededor del árbol que tenía gomas de autorriego y aunque quedaban por encima de la tierra y hierba, por la noche sale el agua por todo el parque y se mezcla. Cuando fui al día siguiente
ya estaba todo integrado con la naturaleza.

Lo curioso de esta historia es que yo, en más de un año que camino a diario por este parque, jamás había visto ningún conejo y cuando pregunté a los jardineros, me dijeron que ellos tampoco en todos los años que llevaban trabajando allí y que quizá los había dejado alguien, pero el caso es que no se han vuelto a ver.

La mimosa está en la ruta que suelo seguir cuando voy a caminar, así que siempre le digo algo a mi Lola y le tiro un beso.

El manzano está lejos, pero la mimosa muy cerca de mí.

En fin, me duele el olvido, pero ya ha pasado y tienen mucho que ver las circunstancias.


                    ¿Te cuerdas de nuestros recortables, Loli?

              Un beso allá donde estés. Te quiero.

martes, 2 de septiembre de 2014

Continúa la aventura islandesa...



...y esta vez fue día de volcanes y geysirs.

Subimos a este cráter que por lo que nos dijo el guía era uno de los más bellos para contemplar y no muy escarpado para alcanzar la parte de arriba y luego ir bordeándolo todo alrededor.

Hacía muchos años que no había tenido ninguna erupción y además sus aguas azules-verdes, según la hora del sol, son preciosas y daba gloria ir caminando, no muy cerca del borde. Tengo fotos muy bonitas.

Luego llegó la parada en dos de las cataratas más bellas del sur de Islandia. La primera es más pequeña y tiene un islote en el centro donde !!había un hombre pescando salmones que allí abundan!!. Cómo llega a la isla es un misterio, suponemos que nadando desde la parte más estrecha entre la isla y las rocas bajas.

Pero la siguiente catarata, la de Gullfoss, es impresionante. Comimos en un restaurante rústico, como una enorme cabaña. (En otro momento hablaré de las diferentes y típicas comidas de Islandia).


El conductor nos dijo que nos esperaba en el aparcamiento de las cataratas.

En cuanto te pones en camino por un sendero de entablado comienzas a escuchar el sonido fuerte de las aguas y eso que hay que caminar un rato y cuando te vas acercando es ensordecedor y !!maravilloso!!.

Me quedé alucinada del espectáculo que tenía delante. Supongo que quien haya visto las de Iguazú o Niágara, no le asombrarán tanto, pero para mí fue un momento que nunca olvidaré. Allí me quedé junto a la valla protectora, hechizada mirando aquella maravilla de la naturaleza. Como siempre, la foto de internet no le hace justicia. Pero las mías sí y tengo muchas.

Agoté todo el tiempo que nos dio el guía porque me costaba separarme de aquel espectáculo que ya no volvería a ver. !Qué lugares más increíbles hay por el mundo!

Bueno, y llegamos al subsuelo hirviendo de esta gran isla, en un lugar llamado Geysir, donde en un terreno muy extenso hay pequeños geysirs y el grande que ahora alcanza una altura de unos treinta metros, pero en tiempos pasados más de ochenta y curiosamente hace unos años se paró de repente y dejó de lanzar su chorro ardiendo durante varios meses y luego volvió a empezar.

No es continuo sino que sale cada seis-ocho minutos y ahí estamos todos los turistas preparados cámara en mano para que no nos sorprenda y se oculte rápidamente antes de hacer la foto. Es un poco cómico pero divertido. Además cuando ya has conseguido, más o menos la foto, te puedes dedicar a lo más interesante que es observar este fenómeno de la naturaleza. Cuando se oculta se queda tranquilo como si no pasara nada y luego empiezas a ver cómo la poquita agua que ha quedado comienza a hervir y a salir vaho cada vez más espeso y a continuación, con un gran ruido, como una olla a presión que explota, lanza su gran chorro durante unos segundos y vuelve a esconderse.

Esta zona es muy curiosa porque aparte del gran geysir hay otros muchos pequeñitos con sus chorritos de un palmo, como el "Little geysir" y otros que no expulsan agua, solo vapor, chorros continuos de vapor que salen de la tierra. Está todo acordonado y avisan que nadie intente tocar el agua porque sale a 80-90 grados.

Qué país más extraño y bello. Cuando miras el horizonte te ves rodeado de lo que parecen montañas pero !!son todo volcanes!! y cuando vas por la carretera ves km. y km. de lava fosilizada donde no hay casas ni granjas ni posibilidad de aprovechar jamás esas grandes extensiones de terreno.

Otro mundo en este mundo.

                                                        continuará...

lunes, 1 de septiembre de 2014

! ISLANDIA !


En la página anterior hablaba de la capital de Islandia, Reykjavik, pero ahora toca tratar de explicar, y digo tratar porque este país hay que vivirlo y resulta difícil narrar cómo se creó y surgió del fondo del océano hace aproximadamente 16 millones de años. Hubo una enorme erupción volcánica de la que se formó la isla.

Una de las salidas más interesantes que hice fue al Parque Nacional de Thingvellir donde se pueden ver y tocar una de las partes de las placas tectónicas Norteamericana y Euroasiática que se ven en la foto de internet y que se separan 2-3 centímetros cada año.

Islandia es el único lugar del planeta donde la separación de las placas emergen del fondo del océano.


Estar cerca de esas paredes de piedra, poder tocarlas y fotografiarlas, es muy grande.

El conductor del autobús y también guia que nos iba explicando todo en inglés, paró cuando se veía la placa a lo lejos y nos dice: "yo les espero en el aparcamiento de allí arriba, donde se ve aquellas personas asomadas al mirador, son unos dos o tres km."

Yo le pregunté si sería demasiado cansado para mí y me dijo que la subida no era muy pronunciada pero si quería me iba con él en el bus dando toda la vuelta hasta llegar arriba. Pero no me apetecía perderme ese camino hacia las placas y me uní al resto del grupo, aunque yo iba a mi aire sin demasiadas prisas y sopesando mis fuerzas.


Al principio es terreno volcánico con lava fosilizada y han puesto caminos entablados de madera, pero más adelante son de tierra y cuesta arriba.

Y así, poco a poco la abuela aventurera llegó a la cima, cansada pero feliz de haber hecho esa caminata tan especial por esa zona histórica.

Es impresionante leer en internet que Islandia es un enorme volcán situado en mitad del dorsal que separa las placas tectónicas.

Cada año hay pequeños terremotos por lo cual todas las casas se construyen de manera que no se derrumben o deterioren. También ocurren erupciones cada varios años, pero más que de lava son de ceniza y en ocasiones han tenido que abandonar pueblos hasta que han podido volver y recuperar la vida normal. Sin embargo la tecnología avanzada para avisar a los habitantes hace que no se registren víctimas mortales.


 Esta foto de la izquierda es igual a una que tomé yo junto a las paredes de las placas.

En el próximo capítulo: "Subida a los cráteres".

Tengo fotos preciosas. A ver si aprendo a subirlas o pillo a mis nietas para que me lo hagan.

           continuará....