sábado, 1 de marzo de 2014

Vuelta a Australia



Esta vez la salida era desde Cádiz donde teníamos que coger un barco hasta Tenerife y desde allí embarcar en  el Galileo Galilei que nos llevaría a Australia.

Nos reunimos con Carmina, Elías y los niños en Cádiz y allí estuvimos unas horas recorriendo la ciudad hasta que llegase la hora de partir. Los primos estaban encantados de estar de nuevo juntos.

Hicimos las gestiones de transportar los equipajes del tren de Madrid y Sevilla al barco y estando en estas tareas conocimos a una familia extremeña que se iban a la gran aventura de Australia con su hijo y dos hermanas de ella. Nosotros "veteranos" y ellos primerizos, estaban muy interesados en saber detalles sobre el país y no nos separamos en todo el viaje.

Nos hicimos grandes amigos y después de casi 50 años, aún seguimos en contacto aunque ellos se quedaron allí para siempre.

Conce, Jose, su hijo Enrique, poco mayor que Carol y las hermanas de ella que luego se casaron allí con dos chicos muy buenos y majos, uno de la antigua Yugoeslavia y otro italiano. Fuimos a las dos bodas y lo pasamos muy bien. Ahora son ya abuelas y Enrique, (que me llamaba siempre tía África y lo sigue haciendo por @), se casó con una italiana y tiene dos chicos de casi 20 años.

Ellos no iban a Melbourne porque tenían amigos y trabajo en un precioso lugar de South Australia, (Mount Gambier), y allí siguen, formando una gran familia.

Jose, el pobre, tuvo peor suerte y murió muy joven de cáncer. Era un hombre fuerte y sano y con un trabajo duro pero bonito y sano también, talando enormes pinos en un bellísimo bosque cercano. Siempre al aire libre y con un color que daba envidia de verle, pero esa terrible enfermedad no perdona.
Tenemos preciosas fotos juntos en aquel bosque y en su casa. Íbamos de vez en cuando y ellos venían a Melbourne porque no había demasiada distancia y eran unas horas en coche.

MOUNT GAMBIER Y SUS PRECIOSOS LAGOS
                                                                   
Bueno, me he puesto a recordar a estos queridos amigos y me he olvidado del viaje.

En Tenerife también tuvimos casi todo el día libre hasta que zarpara el barco, así que estuvimos haciendo turismo por esa bonita ciudad canaria.

El Galileo Galilei no nos gustó tanto como el Fairstar. Muy bonito, muy grande, pero italiano y nada comparable a la organización y cuidado exquisito de la compañía inglesa P&O. Además tenía primera clase y turista, que era la nuestra, y estando en cubierta te encontrabas con carteles o pequeñas vallas que decían, "First class only", en fin, ésto y muchas cosas más que echábamos de menos del anterior viaje. El trato, el ambiente y hasta la limpieza era diferente.


Pero bueno, lo pasamos bien, siempre las tres familias juntos y disfrutando de las escalas que fueron muy similares aunque a veces cambiaba la ciudad en que atracaba el barco. En el caso de South África fue Dúrban y Johanesburgo en vez de Cape Town y el resto los mismos puertos.

En la próxima página contaré algo importante que no he mencionado aún. A Gerardo se le metió en la cabeza que él quería probar a vivir y trabajar en Sydney, una ciudad que siempre le había llamado mucho la atención y no hubo forma de disuadirle. Me decía que aunque fueran unos meses y luego ya veríamos. Pero a mí no me gustaba la idea de separarnos y a los niños tampoco. Con el carácter que tenía, al final tuve que ceder y fueron los seis meses peores que recuerdo de los años en Australia.

                                                           continuara...

No hay comentarios:

Publicar un comentario