lunes, 4 de mayo de 2015

Padre e hijo.


La llegada de Gerry a Brisbane fue una alegría para su padre, pero también una sorpresa impactante porque le había avisado unos días antes y Gerardo hubiera necesitado más tiempo para prepararse en todos los sentidos.

En aquellas fechas estaba separado de su nueva familia, aunque vivían cerca y tenían buena relación, pero su pequeño apartamento junto al mar no estaba preparado para recibir a su hijo después de tantos años sin verse.

Así que se puso a la tarea de arreglarlo y mejorarlo y Gerry se quedó unos días en casa de la familia.

Fue emocionante para los dos reunirse pasados catorce años y contarse mutuamente su vida y milagros. Encontró bien a su padre pero lo de la pierna le impresionó mucho.


Me contaba Gerry por teléfono que la familia le acogió con mucho cariño y se volcó en atenderle mientras estuvo en su casa.

Su hermana Jessica era ya una pequeña adolescente, muy guapa y con un gran parecido a su padre.

Le llamaba su "big brother".

Así pasaron unos meses, pero enseguida Gerry le comentó a Gerardo que a él le gustaría marcharse los dos hacia el norte de Queensland, donde está la Gran Barrera de Coral y Surfer Paradise. Que estarían más independientes y disfrutarían de ese bellísimo lugar.

A Gerardo le gustaba mucho el Golden Coast donde vivía, pero se animó al cambio y conocer esa otra parte tan famosa, sobre todo cuando Gerry hizo gestiones y solicitó una casa de protección oficial para su padre en aquella zona y se la concedieron enseguida.

El lugar era Bowen, poco poblado y daban más facilidades para otorgar viviendas. Además lo de la pierna también influía en esas facilidades.

A Gerardo le daba pena estar lejos de Jessica, pero quedaron en viajar y verse de vez en cuando. Lo hicieron en varias ocasiones y se comunicaban mucho por internet y teléfono.

La casa era preciosa, rodeada de jardín, palmeras y toda clase de plantas gigantes que les rodeaban por ser una zona totalmente tropical.

Gerry estaba alucinado con aquellas playas de arena fina y blanca como la nieve. Enfrente estaban las famosas Whitsunday Islands. También la Gran Barrera de Coral era impresionante. Me lo contaba por teléfono y me mandaba postales bellísimas de aquel lugar.

La casa les quedó muy bien y cómoda después de amueblarla. Gerardo, como era sastre y tenía máquina de coser, se encargó de las cortinas, en fin, que empezó su nueva vida en aquel pequeño y tranquilo lugar, en el que sigue viviendo Gerry aunque en diferente casa y compañía.

Gerardo tenía una buena  pensión y Gerry una generosa paga por desempleo, pero enseguida empezó a buscar un trabajo que le gustase.

Tiene la suerte de vivir en un país donde puedes aplicar para un trabajo y si lo dejas encuentras otro enseguida. Y eso que se trata de un lugar pequeño y remoto del norte del país.

En la próxima página contaré los diferentes y dispares trabajos que tuvo. Trabajos casi de aventura que sólo pueden encontrarse en ese maravilloso lugar llamado Australia

                                                                                             continuará...


No hay comentarios:

Publicar un comentario