Estamos en 1964 y ya íbamos planeando los cuatro lo de la doble boda. Se lo comentábamos a compañeras y también a algunas ancianas con las que yo tenía más cercanía y relación y dos de ellas nos prepararon poco a poco un regalo para que las recordásemos al marcharnos de allí. Eran dos preciosas bandejas de madera y mimbre que luego usamos durante muchos años.
Dos meses antes de la boda dejamos el trabajo en Greenvalley porque era muy complicado estar lejos de la ciudad con las muchas cosas que teníamos que ir preparando. Elías y Gerardo seguían compartiendo casa, la misma en la que vivía nuestra amiga Carmen y Pepe, el hermano de Gerardo, ya casados el año anterior
y nosotras alquilamos una pequeña pero majísima, con jardín y muy cerca de ellos, con la idea de compartirla los cuatro para que nos saliera más barata la renta y además estar juntos.
No he comentado en anteriores páginas la boda de Carmen y Pepe que se celebró en la Catedral de St. Patrick, al igual que la nuestra, por ser donde celebraba la misa para españoles los domingos, el Padre Eduardo, que conocimos en el convento de Madrid donde se impartía el curso de inglés.
Fue una boda muy bonita pero con muy pocas personas, como ocurrió en la nuestra. Solo algunos amigos
ya que las familias en España no podían venir "al fin del mundo" y tuvimos que conformarnos unos y otros, hablando por teléfono y echándonos mucho de menos pero contentos y felices porque es lo que había.
Gerardo y yo fuimos los padrinos y luego ellos de nosotros cuatro en la doble boda. Uno de los amigos asistentes, que era fotógrafo profesional, hizo unas fotos preciosas en blanco y negro en las dos bodas.
La casa que alquilamos en Liddiard St., era amueblada con dos dormitorios, salón, cocina y baño y recuerdo que tuvimos que echar a cara o cruz, uno de los dormitorios que era el más amplio y con chimenea de leños. !Nos tocó a Gerardo y a mi!.
Encargamos en una tienda de trajes de novia, en el centro de Melbourne, dos vestidos a medida !iguales! para las "dos hermanitas". Eran preciosos y estábamos guapííísimas.
Lo contaré con detalle en el próximo capítulo.
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