sábado, 2 de noviembre de 2013

QUIMITERIO

Por lo visto "cementerio" viene del griego "quimiterio", según comentaba ayer por la mañana en la Cadena SER, Juanjo Millás que hablaba desde el cementerio de San Isidro y estaba admirado de este viejo lugar de principios del s. XIX por lo diferente a otros de Madrid y yo estaba muy atenta porque vivo cerca y lo había visitado un par de veces pero sólo una pequeña parte.

Decía que era como un museo al aire libre por la bellísima arquitectura de sus numerosos panteones, mausoleos y también tumbas antiguas con increíbles esculturas. Que los caminos eran de tierra y había diferentes zonas divididas en patios y que hasta la casa del guarda era bonita y acogedora.

En fin, que era 1 de noviembre y pensé que estaría bien darme una vuelta por allí, esta vez más detenidamente a no ser que hubiese mucha gente y entonces lo dejaría para otra ocasión. Pero al llegar vi
lo tranquilo que estaba todo y decidí dedicar mi caminata diaria a recorrer todos los rincones y descubrir las cosas bellas y curiosas que había escuchado relatar a Millás.

Y efectivamente mereció la pena las casi tres horas andando entre pequeños caminos que me llevaban a sepulturas de mármol con inscripciones en letra gótica de 1.800 y me parecía estar junto a la de Julieta de Shakespeare, otras protegidas con su verja labrada alrededor, las asombrosas esculturas dignas de estar en un museo y los panteones todos diferentes, todos bellísimos, que yo recogí, !cómo no!, con mi cámara.

Desde sus terrazas tienes una vista panorámica de Madrid preciosa, el día soleado y una temperatura estupenda, en fin, que terminé rendida pero feliz de haber contemplado tanta belleza arquitectónica y eso que no me gusta mucho ir de cementerios, aunque algunos, como éste, son muy interesantes. Recuerdo el de París donde están enterrados tantos personajes famosos: escritores, cantantes, artistas del cine y teatro..., ese es otro cementerio que me encantó visitar y por supuesto el pequeño de Colliure donde está enterrado Antonio Machado y su madre. En el de San Isidro hay cuatro tumbas unidas de Goya, Meléndez Valdés, Hernán Cortes y Moratín. También el panteón de "La Argentinita" y por lo visto muchas más de gente
famosa pero para descubrirlas hay que ir con un-a guía.

La noche anterior, noche de "Halloween", me vinieron a visitar seis zombies, brujas, niñas de exorcista, etc.,
(mi nieta Carlota y sus amigas), todas terroríficamente guapas y pasamos un buen rato juntas.

Tampoco han faltado para las golosas como yo los riquísimos buñuelos del Santo.

Y de broche este long weekend tengo tenis del bueno en el Masters 1000 de París y la semana próxima el Torneo de Maestros de Londres.

                                  La vida es dulce y bella.

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