De los Paradores que haya junto al mar no creo que exista uno más bello que el de Baiona, no sólo por la impresionante Fortaleza de Monterreal, que convirtieron en Parador en 1.963, sino porque está en todo lo alto de una península frente a la ría de Vigo, rodeado totalmente de mar y cuando sales a pasear por su bellísimo entorno, no dejas de verlo y disfrutarlo en todo momento, por mucho que te alejes.
Pasé una sola noche, pero te dan ganas de quedarte un mes. Qué paz y tranquilidad...
Llegué desde Sanxenxo, donde estuve tres días en una preciosa boda familiar y pude reunirme con los primos de Cantabria, por parte del novio y la familia gallega de la novia. Ya escribí sobre esta boda en otra página. Fue muy especial y se celebró en un increíble pazo antiguo.
Pero sigamos con el Parador "Conde de Gondomar". Todas las habitaciones dan al mar y es una gozada poderlo contemplar y escuchar desde tu ventana. De nuevo cama con dosel y muebles antiguos y preciosos, como los que te encontrabas en salones, pasillos, comedor, etc., pero lo mejor de todo son los enormes espacios abiertos y muy cuidados que hay todo alrededor del lugar, paseos de piedra y almenas, zonas muy amplias de césped con mesas y tumbonas, rompeolas donde el mar choca blanco de espuma, bosques umbrosos de hermosos árboles...
Recuerdo que me dio mucha pena marcharme y ese par de días y una noche, me supieron a muy poco.
Me prometí volver y quedarme más tiempo, pero luego no lo haces.
El pueblo de Baiona también es muy majo. Estuve unas horas comiendo allí y conociéndolo, pero enseguida me volvía a "mi castillo" que es donde me gustaba estar.
Mi hermana Loli me lo recomendó especialmente y yo lo hago a todo el que no lo conozca y lea esta página.






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