En las últimas tres semanas he visto cinco buenas obras de teatro. Resulta que yo las tenía fichadas desde marzo, pero lo fui dejando y de pronto me entero que todas terminaban en este mes de junio.Así que me puse a la tarea de combinar fechas y sacar las entradas de una tacada.
"Alma y Cuerpo" es el título de dos piezas distintas en diferentes fechas y funciones. Un recital de poesía y danza en el teatro Español.
La primera, "La habitación luminosa", un encuentro entre Teresa de Jesús, (Irene Escolar), y Emily Dickinson, (Silvia Abascal). Me gustó, pero me sobró baile y música y me faltó poesía.
La segunda, "La hora oscura", encuentro entre Charles Baudelaire, (Jose Coronado), y Luis Cernuda, (Helio Pedregal). Esta segunda pieza, unos días después, me gustó mucho más. Estos dos grandes actores, representado a personajes tan interesantes y diferentes, dialogando sobre la vida, la muerte, la poesía, el sexo... También hubo danza con un bailarín clásico impresionante

Sánchez-Gijón, me encantó. Años 50 en la América profunda y en pleno verano, como las solía situar casi siempre este autor y en un mundo puritano y reprimido de una viuda que quiere guardar luto eterno, hasta que la vida le hace despertar. Williams dice: " que hace un homenaje a todos los corazones salvajes que viven encerrados en la jaula de la sociedad de los prejuicios". Me llamó la atención ver en escena a Alba Flores, la hija de Antonio Flores y nieta de la gran Lola y me gustó mucho cómo se maneja en las tablas.Muy guapa, alta y delgada, con la misma nariz aguileña de su padre y abuela y unos enormes ojos negros. Hace el papel de la hija de Aitana.
La siguiente fue increíble, " Tierra del Fuego", de Mario Diament, con una brillante interpretación de Alicia Borrachero, además de Tristán Ulloa y Abdelatif Hwidar, en Matadero o Naves del Español.Ver esta impresionante obra en la primera fila de tribuna, a un par de metros de los actores, en un teatro sin escenario, a ras del suelo, es un privilegio porque ves cada gesto, mirada y movimiento de los actores con un realismo que lo vives y te absorbe.
Una triste historia, pero con mucha esperanza al final que te deja una sonrisa al salir del teatro. También de rabiosa actualidad ya que se trata del eterno problema sin visos de solución entre Israel y Palestina.
Inspirada en un hecho real, aunque hay mucha ficción, es la historia de una mujer judía que sufrió un atentado terrorista por parte de un palestino, del que salió herida y la amiga que iba con ella murió.
Veinte años después siente la necesidad de encontrarse con el terrorista que sigue en prisión. Quiere preguntarle, entender qué le movió a hacer una cosa así. En fin, los diálogos de los dos no tienen desperdicio. Él ahora está arrepentido de aquella locura que hizo cuando era muy joven. El marido de ella, (Tristán Ulloa), está en contra de este acercamiento y la cuestión termina separándoles. El final no lo cuento por si los lectores de esta página ven en algún momento esta magnífica obra de teatro.Dice el director, Claudio Tolcachir, en el programa de mano: "Ojalá al salir de ver esta obra alguna de las diferencias que nos separan pudieran achicarse".
Según dicen los taurinos: "no hay quinto malo", y la última obra ha sido lo más de lo más y me llegó al alma. En el teatro Valle Inclán, "El Laberinto Mágico" de Max Aub, título que aglutina el sexteto de libros sobre la Guerra Civil en el que intentó narrar "lo que fue la lucha y la derrota de lo mejor que tenía España en 1936". El dramaturgo, José Ramón Fernández, hace una selección de fragmentos
de esta obra cumbre de la literatura española del siglo XX. Un mosaico de historias y personajes vivos que hablan de dónde y cuándo morirán.
Quince jóvenes y maravillosos actores y dos músicos, van desgranando en un gran espacio vacío, con el suelo de arena negra, esos momentos trágicos y a veces alegres, que se vivieron en diferentes ciudades y frentes, que van mencionando, desde los primeros días de la sublevación militar, hasta el trágico final de la contienda , con los restos del ejército y gobierno republicano aguardando en el puerto de Alicante un barco en el que marchar al exilio y que nunca llegó. Allí estaba mi padre.
Emoción, historia y teatro puro del bueno, con la magnífica compañía del CDN, dirigida por Ernesto Caballero.
Las últimas palabras de una joven republicana, con la maleta en la mano: "Tragedia frente al mar, bajo el cielo, pisando el suelo"
Max Aub
¡Viva el teatro, señoras y señores,!





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