martes, 13 de agosto de 2013

Y según las cosas iban mejorando...

...las hermanas Torres iban creciendo.

La mayor, Loli, que ya tenía novio a quien conoció en una de aquellas "Academias de Cultura General", encontró trabajo en una gestoría y cuando se casó le dejó el puesto, responsable del negociado de Certificados Penales, a la mediana, Carmina, de la que yo heredé ese mismo negociado unos años más tarde
cuando se cambió a otra empresa en la que se explotaba y exprimía un poco menos al personal y !!!tenía los sábados libres!!!, un gran privilegio en aquellos tiempos.

Así que allí estaba yo con 18 añitos recién cumplidos, al cargo de un departamento con unas diez personas y en el que cualquier error la única responsable era la que suscribe.

Al principio las pasé canutas porque el jefe era el lobo feroz, pero poco a poco fui haciéndome con el cotarro aunque las broncas me caían de vez en cuando y bien gordas. (Era una catalán de armas tomar)
                                                                                                       
Por otra parte el jefazo DON JOSÈ, estaba como muy orgulloso de que aquel departamento no hubiera salido de las manos de las hermanas Torres en casi veinte años y algunas veces cuando venía a visitarle algún cliente importante, me llamaba al despacho, me presentaba y le largaba la historia del negociado y las Torres.

Ese negociado había subido como la espuma en muchos años de envío de propaganda a todos los rincones
de la España profunda y presentábamos nosotros más documentos diariamente al Ministerio de Justicia que todas las gestorías de Madrid juntas. (Un poquito de ese éxito nos lo adjudicaba el ogro catalán a las hermanitas, !no faltaba más!)

Recuerdo que al principio de comenzar mi hermana Loli en la gestoría como primera y única empleada, yo tenía unos diez años y en las vacaciones del cole me llevaba a la oficina y yo feliz me ponía en una mesa a meter papelitos de propaganda en los sobres, (el jefe también porque la pequeña Afri le sacaba trabajo gratis), pero a mí me divertía y me sentía muy importante al estar con mi hermana mayor en su ofi.

Continuará...
                                                                                                                                                     

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