Cuando llegamos a Estambul apenas nos quedaban un par de días para ver y visitar lo más interesante de esta preciosa y enorme ciudad dividida por el Bósforo, pero la realidad es que haría falta una semana como mínimo para conocerla medianamente bien, porque sus palacios, museos y mezquitas son tantas y tan maravillosas que se necesitaría más tiempo sin moverse de esta histórica ciudad, pero como no podía ser nos conformamos con "lo más de lo más", que ya es mucho y lo disfruté al máximo.
Nos quedamos en el hotel Yasmak Sultán, muy bonito y con todas las comodidades. Recuerdo que el comedor estaba en una terraza acristalada desde donde se veía la Mezquita Azul.¡Mezquita de Mezquitas!Qué absoluta maravilla y que belleza sus cúpulas y seis minaretes. Te roba el corazón y no te cansas de contemplarla tanto el exterior como el interior. Mosaicos y cerámicas de colores donde destaca el azul.
¿Cómo se podían hacer estas maravillas de arquitectura en aquella época? Es Inexplicable y lo que está claro es que todo nuestro saber y conocimiento viene de las culturas antiguas árabes y egipcias y posteriormente de la época romana y antigua Grecia, pero estas culturas han degenerado por completo en los últimos siglos, desafortunadamente.
Y luego está muy cerca Santa Sofía, (Ayasofya, año 532-537, Emperador Justiniano), y tiene mayor valor histórico por su antigüedad, (1000 años más que las otras, como la de Suleimán el Magnífico), pero las tres espléndidas y diferentes.
Santa Sofía sólo se visita y utiliza como museo para que no se deteriore y la entrada es en pequeños grupos. El exterior es rojizo con cuatro minaretes y el interior es tan bello e impresionante como la azul.
La de Soleimán el Magnífico, preciosa también, con su gran patio y su lujosa y magnífica tumba en el interior.Al día siguiente estuvimos varias horas en el increíble Palacio de Topkapi y digo varias horas porque hay tanto, tanto que ver que cuando llega la hora de marcharte porque nos espera el autobús, desearías quedarte unas horas más.
Sus patios, sus terrazas dando al Bósforo, sus salones, mobiliario, ¡¡sus tesoros y joyas!!, bueno, alucinante. Allí está el famoso "KASIKCI DIAMOND" de 86 carat, el segundo más grande del mundo, la cuna de oro y piedras preciosas del Sultán Ahmed I, platos, tazas y cubertería de oro macizo, el trono de oro del Sultán Nadir Shah Mahmud, en fin, el tesoro allí expuesto se considera uno de los más valiosos del mundo.
Sus cocinas, salas de armas, jardines...un palacio-museo de los más increíbles que se pueden ver.En su gran terraza estuve sentada un buen rato disfrutando de las maravillosas vistas que tiene al Bósforo, viendo pasar barcos y admirando el paisaje de las dos orillas.
Allí hay encerrado un derroche de lujo excesivo pero alucinante, aunque seguramente el pueblo llano se moriría de hambre en aquella época del Sultán Nadir.
No he mencionado los varios y diferentes harenes donde tenía a sus favoritas. Los muebles, armarios y puertas eran con nácar y marfil incrustado y tapices que son una obra de arte.

Los patios te recuerdan a La Alhambra, tanto en su arquitectura y filigranas como las fuentes y surtidores de agua cuyo rumor te va acompañando todo el camino.
Tengo preciosas fotos y vídeo. El álbum de Turkía es muy especial.
Después ya solo quedaba tiempo para dar una vuelta por el Gran Bazar y el de las Especias. Es inmenso y tienes que ir pendiente del guía porque como te despistes te pierdes por aquel enjambre de calles y callejones. Te quieres comprar muchas cosas pero al final un detallito para ti y cositas para los nietos.
¡¡SALAM MALAKUM, TURKÍA!!
(Ayer escribí esta página sobre Estambul y hoy veo en las noticias que el terrorismo vuelve a golpear en el mismo centro de esta ciudad con víctimas mortales y muchos heridos) Allí, a Turquía, es donde Europa ha decidido mandar, como moneda de cambio, soltando unos millones de euros, a miles de refugiados que huyen de la guerra y el terror. Me avergüenzo de ser europea.



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