jueves, 22 de diciembre de 2016

Comedia y Español


Mi fantástico periplo teatral prosiguió la pasada semana en el precioso y renovado teatro de la
Comedia.

Las obras se han alargado muchos años, pero lo han dejado como un pincel. Qué alegría volver a atravesar sus puertas y entrar en el patio de butacas.

El Perro del Hortelano, la comedia trepidante de enredo amoroso que escribió Lope, es única, qué geniales y divertidos los parlamentos de todos sus personajes, en especial entre Diana y Teodoro, aunque es una obra coral donde se lucen todos los actores del CNTC. Lo que me pude reír y qué bello es el teatro en verso.

Y ayer fue el turno de Ricardo III en el teatro Español y en este caso la disfruté junto a Carol que consiguió su entrada por internet y ¡¡junto a la mía!!. Yo la fila 6, butaca 1 y ella la 3. Una casualidad y suerte que estuviera libre y disponible.

Magnífica la interpretación del malvado Ricardo, con el actor Arturo Querejeta, y muy bueno el resto del elenco de la compañía.

Además hubo otra casualidad muy interesante y es que al final de la obra había un encuentro de los actores con el público en el que hay intercambio de preguntas sobre la obra. Nos encantó a Carol y a mí. Entiendes muchas cosas sobre el montaje cuando el director y diferentes actores te lo van explicando.

Yo he tenido esta experiencia en varias ocasiones y siempre me ha gustado.


         Próximas citas con el teatro en 2017!!!

viernes, 9 de diciembre de 2016

La Puerta Estrecha


Una experiencia nueva y gratificante descubrir este teatro-centro cultural, que alterna ambas actividades.

Las obras de teatro se programan solo en fin de semana y el pasado domingo disfruté nada menos que de "La Tempestad" de Shakespeare. La vi hace años con Carol, en inglés, con The Royal Shakespeare Company, creo recordar que en el Español.

Pero esto de La Puerta Estrecha es otra historia que he vivido con asombro y admiración hacia los actores y creadores de este lugar único, una vieja casa de la calle del Amparo, junto a la Ronda de Valencia y muy cerca de Embajadores.

Tienen varios pisos antiguos del bajo, unidos en diferentes zonas, incluído el patio de vecinos y también parte del primer piso. El aforo es muy limitado, 30-35 personas que vamos pasando a distintos espacios según la escena que se esté desarrollando en la obra.

Yo no salía de mi asombro, todo te llama la atención desde su comienzo en una sala grande con baúles y sillas alrededor de las paredes, donde nos vamos sentando los espectadores que, pasada la primera escena, los mismos actores nos invitan con gestos a levantarnos y que les sigamos.

El siguiente espacio es un patio de vecinos con el suelo aún mojado por la lluvia de la mañana. Todos nos situamos de pie alrededor de los actores y tus ojos, al igual que en la sala anterior, recorren el entorno que te
rodea, con esas luces estratégicas aquí y allá, detalles por las paredes y ventanas por las que de pronto aparece y desaparece el "espíritu Ariel", con su voz y aspecto histriónico, (yo sé de un sobrino mío que hubiera bordado este papel). Gran actor, José Goncalo Pais.

En el centro del patio la balsa que llega a la isla y en la que está desmayado Fernando, el gran amor que descubre Miranda, la hija de Próspero, el Gran Duque de Milán. Por cierto este papel lo interpreta de maravilla una gran actriz, Eva Varela Lasheras, con esa voz grave y profunda que llena todos los espacios.

Lo tienen muy bien estudiado y preparado para que al pasar de un lugar a otro te sientes, si anteriormente has estado de pie. Y así se van sucediendo esos diversos y mágicos lugares con paredes enteladas, cortinajes de vivos colores y te vas encontrando con diferentes actores y situaciones, siempre fieles al texto de la obra, aunque con pinceladas puntuales de la actualidad que nos hacían reír a todos.

Tienes la sensación de formar parte del atrezzo y cambio de decorados, es vivir el teatro puro y creativo muy de cerca.

En la sala grande donde se desarrolla la escena final, una fiesta de reencuentro entre los personajes, suena una música antigua y de pronto irrumpe la moderna y nos invitan a levantarnos y bailar con ellos. Fue muy divertido bailar con los actores y estar dentro de la escena por unos minutos. Además el buen rollo de ser pocos los espectadores hace que nos conozcamos mutuamente a través de las dos horas que dura la obra.

Creo que es una de las pocas de Shakespeare en la que nadie muere y terminan todos felices y contentos.


              El Teatro, "la esencia de la que están hechos los sueños"




sábado, 3 de diciembre de 2016

El "amigo" francés.


Episodio novelesco-peliculero de los últimos tres meses y ahora finiquitado por los acontecimientos acaecidos hace unos días.

Una historia personal a través de las redes sociales y con aviso a navegantes.

Todo comenzó cuando un atractivo otoñal francés solicitó mi amistad en Facebook. Casi todos los días recibo alguna solicitud de desconocidos que han leído mis comentarios y les interesa intercambiar opiniones.

Siempre los rechazo porque tendría que dedicar mucho tiempo a estos menesteres y no me apetece, pero por primera vez acepté, (confieso que lo hice cuando vi su foto de perfil y pensé: "qué tío más guapo", pelo gris, ojos azul intenso, en fin, que este desconocido sí me apetecía.

Y ahí comenzó esta aventura digital con chats diarios por las tardes. Fue agradable y divertido mientras duró, aunque él no hablaba español, ni yo francés y las conversaciones transcurrían a través de la mala traducción de Google.

Él había visto mis fotos en Facebook y empezó a utilizar un lenguaje amoroso-platónico que yo encontraba irreal y un poco ridículo porque tenía edad para ser su madre. Se lo decía una y otra vez pero me respondía "que el amor no tiene edad, etc., etc.", me escribía poesías que, al ser traducidas, parecían escritas por Tarzán y yo me moría de risa.

Pero llegó a ponerse tan pesado que le dije que si no cambiaba el tema y chateábamos exclusivamente como amigos, yo cortaba las tardes de chats- epistolares con él.

Me pidió perdón y me dijo que no quería perder mi amistad y que a partir de ese momento lo haría así.

Me contaba la "triste historia" de su vida que yo me creía en parte, aunque era tan trágica y exagerada que a veces me asaltaban dudas sobre su veracidad.

Que era viudo y tenía un hijo pequeño porque se casó muy mayor con una mujer más joven que resulta se había matado en un accidente de coche. Que estaba muy solo porque no tenía más familia y bla, bla, bla.

Lo pasábamos bien hablando de cocina francesa y española, aficiones comunes, contándonos cómo había sido nuestro día, en fin, todo entretenido y normal.

Me pidió que organizásemos nuestras cuentas de Skype para poder hablar en inglés y vernos en la pantalla.

Así lo hicimos, pero antes de conectarnos me dijo que el notario de su padre, que vivía y había fallecido en Costa de Marfil, le llamaba para arreglar los asuntos de herencia y que iba a viajar allí con el niño porque no quería dejarle al cuidado de nadie.

Seguimos comunicándonos por el chat de facebook y un día quedamos en conectarnos a skype, pero "resulta" que ellos me podían ver  y escuchar a mí y yo a ellos no porque "estaba estropeado el sonido y la imagen por culpa de la cámara".

Llegué a ver al niño en una imagen totalmente distorsionada, pero con la carita pegada a la pantalla, enseñándome pequeños juguetes y lanzándome besos a los que yo respondía. Del amigo francés también veía como sombras, parecidas a las fotos que tenía de su perfil.

Me resultaba extraño que después de haber estado tantas veces hablando de vernos y escucharnos por skype, cuando por fin concretamos un día y hora para conectarnos, la imagen y sonido de su portátil estaba estropeado pero solo a medias, como si él estuviera ocultando en parte sus identidades y voces. Yo no tengo ni idea, pero quizás existan artimañas para hacer ese tipo de cosas.

Me comentó que ya lo arreglaría y volveríamos a conectarnos más adelante o cuando regresara a Francia.

A los dos o tres días me comunica que el niño había caído enfermo y que lo había ingresado en una buena clínica de aquella ciudad, que estaba muy preocupado porque el doctor le había diagnosticado algo bastante grave y serio, fiebres tifoideas, y que ya me iría informando de cómo iba todo.

Así lo hizo en varios chats, pero no tuve noticias durante un par de días y me preocupaba el estado del niño. El amigo francés tenía un guión bien preparado y los tiempos también.

Por fin, y cuando él ya había leído varios mensajes míos en los que le comentaba mi preocupación, me manda un largo chat lanzando una llamada urgente de AYUDA diciéndome que había utilizado mucho su tarjeta de crédito para todos los grandes  gastos de la clínica, que le daba negativo y que YO era la única persona que podía ayudarle económicamente.

En ese momento comprendí y vi claro todo el proceso de casi tres meses de camelo en los que se curró un guión completo para llegar al "clímax de compasión y preocupación" de su posible víctima del timo y de la también posible reacción inmediata para pedirle un número de cuenta y enviarle X cantidad de euros.

No detallo lo que le contesté y llamé, pero fue de todo menos guapo. El franchute escribió enseguida largas peroratas diciéndome que cómo podía pensar algo así de él, que jamás utilizaría a su niño para argumentar un engaño, que todo lo que me había contado era verdad, etc., etc.

Ni siquiera le contesté. He bloqueado todos los contactos que tenía conmigo y ¡¡SE FINI!!

Seguramente lo habrá intentado más de una vez con señoras mayores y quién sabe si alguna más inocente e ingenua que yo, haya podido caer en el timo.

Posiblemente ni siquiera había salido de Francia, ni se encontraba en Costa de Márfil, pero era necesario en su guión para que los problemas fueran más creíbles y posibles.

Me da pena ese niño, sea hijo suyo o de un amigo, al que ha utilizado y puesto delante de una pantalla distorsionada, calculado para tocar la fibra sensible de la presunta víctima de timo.

Estas redes sociales cuántas sorpresas te deparan!!!










domingo, 27 de noviembre de 2016

The Birthday of My Life


Realmente lo ha sido. Yo no recuerdo otro cumpleaños tan especial, divertido y con tanto cariño a mi alrededor.

Y es que no se cumplen ¡¡80!! todos los días. Hasta aquí hemos llegado y espero que se alargue unos
cuantos más.

Además han sido TRES DÍAS de celebraciones distintas y todas ellas estupendas. (Como en las bodas de la India)

Este año la fecha caía en lunes y la fiesta comenzó el sábado con algo precioso, inesperado y organizado por mis nietos que estuvieron preparando todo en casa desde por la mañana. Luces, globos y decoración de todo tipo, además de una larga selección de mi música y canciones de toda la vida en la pantalla de tv acompañadas de un precioso caleidoscopio cambiante de brillantes colores. En la parte de arriba escrito: "CUMPLE ACA". Aparte de los regalos familiares que llegaron al día siguiente, pensar y organizar durante horas esta fiesta para su abuela, fue otro gran, gran regalo.

En fin, una fiesta sorpresa que no me esperaba y a la que llegué pensando que iba a cenar con la familia y punto.

Fue emocionante encontrarme con esa estupenda familia mía y los mejores amigos aplaudiendo, gritándome "feliz cumpleaños", besos,
abrazos y rodeándome con su cariño.

Creo recordar que en esta larga vida ha sido mi primera fiesta sorpresa y fue fantástico.

No faltó de nada, ¡¡hasta una preciosa piñata que rompí con los ojos vendados y un bate en las manos!! Allí calló la gran cascada de chuches y pequeños objetos divertidos.

Un buffet rico, rico, baile y una linda tarta de los Trolls. Y cómo no, muchas fotos y vídeos.

Y por supuesto preciosos regalos de los que yo llamo "del alma", porque cada uno de ellos estaba pensado y elaborado por esos estupendos amigos que son como de la familia, a sabiendas de que me iban a ilusionar. Una preciosa carpeta artesana, "made in Ana's hands", un estuche con ¡tres CD y música de películas de Woody Allen!, un juego de mesa sobre cine y algo muy especial: ocho tarjetas, una por cada década, con vistas de Madrid, escritas por detrás con mensajes preciosos.

Cuando terminó la fiesta estaba agotada pero no lo noté hasta llegar a casa. Y es que los años no perdonan, pero ¡¡QUE ME QUITEN LO BAILAO!! y lo que disfruté aquellas horas.


El segundo día comida en el bonito restaurante "El Asador de Aranda" de la calle Preciados. Ya habíamos celebrado, hace mucho tiempo, varios cumpleaños de mamá en el Asador de Plaza de Castilla por aquello de su lugar de nacimiento, Castrillo de la Vega, que está junto a Aranda de Duero, pero esta vez nos venía más cómodo la zona de Callao y me alegré de haber reservado allí porque fue una comida exquisita y un servicio cercano y perfecto.

Aquí el personal familiar era diferente y también maravilloso, aparte de mis tesoros, hija y nietos, mis sobrinos y sobrinos-nietos favoritos.

Qué feliz estuve en aquella gran mesa redonda rodeada de todos ellos y esa felicidad se me nota en todas y cada una de las fotos que me hicieron.

El lechazo, vino de la tierra y aperitivos, gourmet arandinos total, la tarta de queso con aquel ¡80! en el centro, el cava y los chupitos con rosquillas que me recordaron a las que hacía mi madre, todo exquisito.

Luego llegaron los regalos: Un completo set de belleza de Carol y los nietos, (con esa maravilla de cremas los próximos que cumpla serán 70), acompañado de una tarjeta muy especial con una frase escrita por cada uno de ellos que me llegaron al corazón. También unos lindos pendientes de oro con el símbolo, "The Trinity Knot", (The Cycle of Eternity), y algo super especial, ¡¡una escapada relax de Wonderbox a uno de los cientos de hoteles-spa en España o de otros países de Europa!! Tengo que elegir uno y hacer la escapada con Carol. Será estupendo.

El último libro de Alexander McCall, de la sobrina traductora al español, Aranchi y el sobrino corrector de pruebas, Carlos.

Y al final esas pequeñas-grandes cosas que no te esperas y que te llegan al corazón,

Mi sobrino de sobrinos, Carlos, sentado junto a mí, me entrega un sobre misterioso, con la fecha bien marcada: 21 de Noviembre, lunes, y una dirección: Corredera Baja, 15. Lo abro y me encuentro con una entrada para el antiguo y bello teatro Lara, la famosa Bombonera, con la obra "Ay, Carmela".

¡Qué alegría! Ya tenía plan para el día real de mi cumple. Lo abrazo y besuqueo, pero ahí no quedó la cosa. Saca otro sobre: "Domingo 4 de Diciembre 2016, calle del Amparo, 94". Entrada para el teatro La Puerta Estrecha, con ¡¡LA TEMPESTAD!! de William Shakespeare. Más achuchones y besos, ya emocionada y con la lágrima asomando, lágrima que rodó sin remedio cuando salió el tercer sobre para el sábado 10 de Diciembre y veo la dirección: Príncipe, 14, calle y número que me sé de memoria porque ¡era el Teatro de la Comedia!, cerrado y en obras durante muchos años y que se volvió a abrir hace unos meses.

Fue siempre la cuna del teatro clásico, (recuerdo que a mi padre le gustaba mucho y nos comentaba las obras que allí había visto desde joven y de vez en cuando iba con mamá). Yo también fui varias veces cuando era jovencita y estaba deseando que lo abrieran de nuevo, pero por una u otra razón no pude acudir a las primeras funciones y ahora tenía en mi mano una entrada para ver "El Perro del Hortelano", de Lope de Vega.


Y llegó el cuarto y último sobre-regalo: fecha 21 de Diciembre, calle del Príncipe, 25. No podía ser otro que el teatro Español y con la obra "Ricardo III", en fin, todo un mes de teatro bien elegido y pensado para mí, desde el 21 de Noviembre al 21 de Diciembre, no sólo por el gestor, seleccionador y conseguidor de entradas, sino también por la idea que partió de sus hijos, mis sobrinos-nietos.

Ya he visto la primera obra que disfruté en mi salida del lunes 21. Sabía el tema por la película, pero verlo en vivo y en directo sobre el escenario, es realmente emocionante. Antes de entrar, merienda-cena en el VIP'S de Callao. Estupendo tercer día de celebraciones.

Y todavía me esperaba otra preciosa sorpresa más, esta vez de mi también preciosa nieta Carlota. Ya estaba en la cama cuando suena el móvil, que siempre dejo sobre la mesilla de noche, pincho el Whats'App y me sale un vídeo increíble elaborado y preparado por ella, que es una artista, con los mejores momentos y fotos de mi cumpleaños y sonando una de las canciones de mi vida y de mi Elvis..."take my hand, take my whole life too, for I can't help, falling in love with you".

Nuevas lágrimas de emoción y alegría, sintiendo en ese último broche de oro, todo el cariño y amor de mis seres queridos.

                         
                            ...me siento tan afortunada...







sábado, 24 de septiembre de 2016

Sobre el artículo de Fernán Gómez


Ha sido fácil encontrarlo y es genial, como todo lo que él escribía.

Lo titula "El Campo de las Calaveras" y es el último que envió a ABC de los más de doscientos que publicó desde 1972.

Murió el 21 de noviembre de 2007, día de mi cumpleaños, y el periódico lo volvió a publicar al día siguiente.

Habla de la política de aquellos "tiempos remotos" y de los partidos de fútbol de aficionados que se jugaban en aquel solar. De lo importante que era este deporte por encima de otras muchas cosas serias que ocurrían, como pasa en la actualidad.

Lo que más me gusta son los párrafos finales: "...mi tío Carlos se esforzaba en explicarme cuestiones políticas muy complicadas, pero en resumidas cuentas, lo que sacaba yo en conclusión de sus enseñanzas era lo mismo que sacaban de las enseñanzas de sus mayores los otros chicos del barrio que jugaban al fútbol y cambiaban impresiones conmigo en la calle o en el colegio: que había que meter goles, muchos goles al equipo contrario y procurar que en nuestra portería nadie metiera ningún gol.

La ética, la caridad, la historia, la convivencia, el amor al prójimo, la igualdad, la paz...eran asignaturas de adorno.

                                         

martes, 20 de septiembre de 2016

Los jardinillos y el campo de las calaveras.


En mi página anterior mencionaba "los jardinillos". Eran los años 40 y algunas tardes, para escapar de la oscuridad y permanente luz eléctrica del sotanito, mamá me decía; "Afriquina, vamos un rato a los jardinillos, me llevo algo para coser y tú juegas".

Y yo feliz, cogía mi pequeña pelota y nos íbamos a la esquina de Bravo Murillo con Cea Bermúdez donde estaba ese jardín y el Canal de Isabel II.

Detrás de ese jardincillo estaba el llamado "campo de las calaveras", un gran solar que en el siglo XIX y principios del XX, había sido "el cementerio de Chamberí", como otros muchos alrededor de Madrid.

En mi época habían sido ya extraídos los restos humanos de aquel solar pero en ocasiones, jugando entre los montículos de tierra o grupos de chavales al fútbol, aún se encontraban algún hueso o calavera, y de ahí el nombre del lugar. Además aquellos descampados habían sido testigos de luchas en la guerra civil y también se encontraban trozos de metralla y restos de artilugios bélicos que podían ser peligrosos.

A los críos de toda esa zona nos encantaba el misterio que desprendía ese campo y su nombre, pero los papás no nos dejaban jugar allí, aunque más de una vez nos escapábamos algún grupo del barrio a trotar por allí con la esperanza de vivir la aventura de encontrar alguno de esos restos y luego contarlo a los que no se habían unido a nosotros por "cobardicas".

Nunca llegamos a dar con el fúnebre trofeo, pero más de un mentirosillo contaba que había visto una calavera pero no había querido tocarla o cogerla.

Cuando estaba con mamá le pedía que me dejara dar una pequeña vuelta por el solar y ella solo me  permitía acercarme al principio, desde donde me podía ver.

He leído a través de Google que el gran actor, director y escritor Fernando Fernán Gómez, escribió un famoso artículo sobre "el campo de las calaveras" en el ABC de aquella época. Tengo que buscarlo y leerlo. Él vivió durante muchos años en la calle Álvarez de Castro y posiblemente jugase de adolescente en aquel lugar. Siempre pasaba por Feijóo hacia su casa, cuando era joven y ya famoso por sus películas y a mí me encantaba ver al pelirrojo y luego contarlo en casa.

De todo aquello han pasado ¡70 años!, toda una vida.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Teatros del Canal


Ayer he ido por primera vez a los Teatros del Canal. No pasaba por esa zona desde hace muchos años, una zona que yo transitaba de pequeña con mamá y de jovencita con las amigas y me ha sorprendido ver lo que ha cambiado.

El teatro, un magnífico edificio de grandes cubos acristalados, está justo en la esquina de Bravo Murillo con Cea Bermúdez. Precioso, cómodo y con amplias zonas interiores para pasear en los intermedios, apoyarte el la baranda que rodea las dos calles y contemplar todo lo que abarcan esas paredes transparentes, del alto techo al suelo.

Al salir del metro me emocionó ver que en la esquina de enfrente sigue estando en el mismo lugar, que tantas veces he recordado, lo que llamábamos "los jardinillos", de los que hablaré en mi próxima página aunque, como era pronto, no pude resistir la tentación de cruzar y entrar un momento.

Ahora tiene una bonita valla alrededor y sigue siendo un pequeño espacio pero convertido en un lindo jardín con la fuente en el centro, juegos para niños y todo muy cuidado, nada que ver con aquel jardinillo con un par de viejos bancos y algún arbol.

Bueno, volvamos al teatro. Hacía casi tres años que no iba a ver el Ballet de Víctor Ullate, al que he seguido siempre en diferentes teatros, muchas veces con Carol, que por cierto fue a su academia de ballet cuando era una adolescente.

Fue absolutamente alucinante. Con el paso de los años se ha ido superando a sí mismo, tanto en sus coreografías como en la calidad de su compañía de bailarines de todas las nacionalidades, con una técnica y perfección increíble. Pocas zapatillas y puntas y mucho pie descalzo.

Además el programa con el que ya ha recorrido medio mundo, es bellísimo. La primera parte "Tierra Madre", con música y canciones étnicas y tribales, precioso, pero la segunda parte es que no se puede explicar, hay que verlo y escucharlo. "Pastoral" de Beethoven, que ya solo la música te pone el vello de punta, pero la coreografía de Ullate es lo mejor que jamás he visto en sus ballets.

Es el camino de la vida: la niñez, los años del despertar, la madurez hasta llegar a la vejez y la muerte, aunque la magia de la danza, como pone en el programa de mano, hace resucitar a los protagonistas en el más allá, bailando, los ancianos resurgen a la vida, trascienden y rejuvenecen.

Fue todo tan bello e intenso que salí "flotando" de allí y dando las gracias por el privilegio de poder vivir unas horas tan hermosas.

Conseguí la entrada para uno de los días que bailaban la pareja invitada, Lucía Lacarra, (Zumaia, Guipúzcoa) y su marido Marlon Dino, (Albania), dos grandes primeros bailarines del Ballet de Munich y otros famosos ballets internacionales.

Ellos llevan todo el peso y magia de la Pastoral y al terminar, el teatro se venía abajo de aplausos. Tuvieron que levantar el telón varias veces y a mí me dolían las manos y todo, de tanto aplaudir.

Bueno se me olvidaba mencionar a un joven y maravilloso bailarín solista, en la primera parte de la Pastoral, "la niñez". Fernando Carratalá, increíble.


Eres un genio, Víctor Ullate y toda la compañía. Gracias.


domingo, 7 de agosto de 2016

El Almagro de Almodóvar y encajeras.


El último día en Almagro fue diferente y divertido. No había teatro porque cogía el autobús por la tarde hacia Madrid.

Con muchas horas por delante me levanté temprano y después de desayunar en ese especial y acogedor hotel, que había sido la típica casona con el gran patio central lleno de plantas y alrededor los espacios de salón, cocina, etc., y en el piso de arriba las habitaciones con la balconada de madera encuadrando todo.

Bueno, pues como digo, me quedé allí los tres días y estuve muy a gusto porque no te sentías en el clásico hotel, sino en una casa familiar.

Me encaminé hacia la Plaza Mayor y enseguida vi la calle donde se encuentra el Museo del Encaje, ocupada por una larga mesa y alrededor de ella palilleiras o encajeras de todas las edades, vestidas con los trajes típicos y con sus almohadillas, hilos, alfileres y palillos que movían con destreza y tan deprisa que te parece increíble no equivocarse en el dibujo que tienen preparado.

Te asombra su soltura porque lo van realizando sin parar de charlar una con otras, contentas y felices porque es "su día" más importante de todo el año y viene mucha gente de otros lugares y ciudades para verlo.

Era bonito observar a grupos con la abuela, madre y nieta, elaborando ese arte que va pasando de generación en generación. Y qué bonito el sonido de los palillos al entrechocar.

Les pedí permiso para hacerles fotos y vídeo y aceptaron encantadas. Entonces empezaron a contarme que la mayoría de sus paisanas allí reunidas, habían trabajado de figurantes en la película "Volver" de Almodóvar, que se había rodado en Almagro.

Estaban muy orgullosas hablándome del tema porque luego las invitó a todas al estreno de la película y para ellas fue muy importante.

Estas señoras son las que se ven en la primera escena del cementerio limpiando lápidas de familiares, depositando flores y cantando, "Esta mañana muy tempranillo...", esa preciosa canción, creo recordar que de la zarzuela "La Rosa del Azafrán" y que cuando fui a ver "Volver" a poco de estrenarla, me emocionó mucho porque mi madre la cantaba en casa. Es uno de los recuerdos de mi infancia.

En fin, fui dando la vuelta a toda la larguísima mesa porque me llamaban de un lado y otro, "para contarme lo suyo" y además querían salir en el vídeo y fotos. Pasé un rato genial con todas ellas.

Después entré en el museo y es impresionante la belleza de prendas que se pueden hacer con el encaje de blonda. Vestidos, manteles, colchas, abanicos...Verdaderas obras de arte.

Mis amigas encajeras me recomendaron que fuese a la calle donde están las dos casas en que se rodaron muchas escenas de la película, así que me fui para allá al salir del museo.


Para orientarme entré en una preciosa tienda de encajes y la dueña, una mujer encantadora, me explicó que una de las casas estaba cerrada porque se habían ido de vacaciones, pero que llamase en la otra que seguro me atenderían porque siempre les gusta charlar del tema.

Estuve un buen rato en la tienda. No había clientes y me enseñó todas las maravillas que allí se vendían. No es barato porque requiere mucho trabajo, pero le compré un pequeño y lindo abanico para llevárselo a Carol.

Ella tenía también su historia particular con la película y además muy directa porque estaban rodando en su calle y de pronto entra uno del equipo, con mucha prisa, y le dice que necesitan para una escena una bolsa especial de la tienda. Las que ella tenía eran de plástico normal porque las que hicieron cuando abrió la tienda eran muy caras y como no se vendía mucho, no podían permitírselo, pero se quedó con una de recuerdo y se la dejó. Al día siguiente se la devolvió.

Me la enseñó y me explicó en qué momento puntual de la película sale Carmen Maura con la bolsa y como la he visto varias veces, siempre me fijo en la escena y me hace gracia porque al final ¡¡me la regaló!!

Yo no quería aceptarla pero ella insistió porque me había escuchado lo fan que era de las pelis de Almodóvar y sabía que me haría mucha ilusión.

Y aquí la tengo en casa, tan azul, tan bonita y con la serigrafía de los encajes en blanco y el nombre y la dirección de la tienda.

Ya sólo me quedaba llegar a la casa al final de la calle. En "Volver", es la casa donde vive la anciana tía, (Chus Lampreave), y no tuve que llamar porque estaba el portón abierto de par en par y se veía el patio. Pero di con los nudillos en la madera y enseguida salió una señora mayor y a continuación su hija. Tan majas como todos los lugareños de Almagro, me explicaron que tuvieron que dejar la casa un par de meses hasta que terminase el rodaje, pero se lo pagaron muy bien y además les hacía ilusión que su casa de tantos años saliera en la película.

Hice algunas fotos al patio y con ellas dos. Luego nos sentamos un ratito a charlar.

Este último día fue el broche de oro de un pequeño-gran viaje a Almagro.

                    Esta mañana, muy tempranillo,
                    salí del pueblo con el atillo
                    y mientras llegaba la aurora
                    yo la recibía cantando como un pajarillo,
               esta mañana, muy tempranillo.

domingo, 31 de julio de 2016

Festival de Almagro.


Hoy termina el Festival de Teatro Clásico de Almagro que siempre se celebra en el mes de julio. Yo fui hace unos años y es uno de esos pequeños viajes que recuerdo especialmente por lo ameno y divertido.

Fueron tres días que me depararon sorpresas y momentos que no esperaba.

Mis planes eran solo de teatro, pero hubo mucho más.

Tenía entradas para dos obras y lugares que no me podía perder. Música antigua con instrumentos medievales en el Corral de Comedias, que era lo que me interesaba, más que lo que tuvieran programado esa noche.

Es un lugar mágico, s.XVI-XVII. Está renovado pero guarda fielmente la estructura del pasado y dando una vuelta por la mañana, pasé por delante de la puerta y al ver que estaba abierta entré hacia los patios. Me encontré con una amable señora que me dijo estaban ensayando los músicos para la función de la noche y que si quería podía subir a los corredores de arriba y sentarme en los bancos a escuchar.

Se lo agradecí y pasé una hora disfrutando de esos ensayos y sonidos que salían de los bellos y extraños instrumentos. Yo solita y con todo ese precioso Corral de Comedias ante mí, completamente vacío, ¡¡solo para mis ojos!!. Por la noche volví allí, pero sentada en las sillas de abajo y rodeada de gente porque aquello estaba hasta la bandera. Dos maneras distintas de ver y sentir ese lugar.
                         

Al día siguiente tenía entrada para ¡The Royal Shakespeare Company! en la Antigua Universidad Renacentista, "The Canterbury Tales", una comedia divertida y picante de Geoffrey Chancer, s.XVII.
En la parte alta del escenario había una pantalla donde iban traduciendo al español toda la obra, pero yo sé de UNA que no tenía que perder el tiempo leyendo, jajaja.

Por la mañana me fui a pasear por la amplia y bonita
Plaza Mayor y me llevo la sorpresa de ver sentados en una terraza a los tres protagonistas de Los Cuentos de Canterbury y con eso de que UNA habla inglés, me acerqué a saludarles y decirles todo lo que me había gustado la función. Lo que no me esperaba es que los dos jóvenes y la guapa actriz negra me invitaran a sentarme con ellos. No me lo tuvieron que decir dos veces y allí estaba yo tomándome una cerveza con actores de esa mundialmente famosa compañía de teatro clásico.

Les llamó la atención mi nombre y hablamos de Madrid y Londres, que UNA conoce muy bien.En fin, una parada de lujo en mi paseo matutino. Por supuesto, antes de irme, me hice una foto con ellos que me encanta ver cuando miro ese álbum.

Próxima página más sorpresas en Almagro...

domingo, 24 de julio de 2016

El Hombre Tranquilo


Esta joya de película, "The Quiet Man", título original, la han puesto en tv esta tarde y la he disfrutado mucho porque hacía años que no la veía.


Siempre pienso que me enamoré de Irlanda cuando la vi por primera vez en la pantalla grande, por eso fue un viaje tan especial para mí cuando al final puse los pies en esta maravillosa isla, como ya conté en una de las páginas de mi blog.

Digo que es una joya de película no solo por su director, John Ford y sus increíbles protagonistas, John Wayne, Maureen O'Hara, Barry Fitzgerald y espléndidos secundarios, (todos ellos), es que es una película perfecta desde la primera escena a la última. (Oscar a la mejor película y dirección). La música celta de la banda sonora, (Víctor Young), maravillosa, y las viejas canciones irlandesas que se escuchan en diferentes escenas.


John Ford, de origen irlandés, se dice que rindió todo un homenaje a sus padres con este maravilloso film.

Rodada en Cong, de la región de Connemara, es una de las zonas más verdes y bellas de Irlanda y de ahí los paisajes y las bellísimas escenas a lo largo de toda la película.

Por lo visto hay un tour por toda esa zona para cinéfilos como yo, enamorados de la peli y de esas tierras, pero sale muy caro. El Asfhord Castle, un hotel de lujo, fue el hogar de todo el equipo durante los meses que duró el rodaje. Es parte de las paradas que se hacen en el tour y el precio por noche estará por las nubes. En fin, ya hice un viaje más modesto pero fantástico, no solo a Dublín, sino que realicé salidas a los Condados de Glendalough y Wicklow, donde pude disfrutar de los verdes paisajes, zona de los lagos, asentamientos con muchos siglos de historia, etc., y con esto me doy por satisfecha.

Por cierto, en estos días mi hija y nietos están en Irlanda, con alumnos de la academia para un curso de inglés de dos semanas, quedándose cada uno de ellos con diferentes familias irlandesas. Todos los días recibo preciosas fotos en el móvil de sus andanzas por beautiful irish land.

                          ¡¡Love Ireland!!