miércoles, 9 de diciembre de 2015

IRLANDA


He visto y escuchado en internet la última y preciosa Miraguinda de UpandeUpande que me ha traído el recuerdo y la nostalgia de un viaje a Irlanda en noviembre de 2009.

Las imágenes antiguas de la vieja isla, la música y voces de The Waterboys y el fragmento de un bellísimo poema de William Butler Yeats, "The Stolen Child", recitado por esa VOZ de Tomás MacEoin, me ha trasladado a esos lugares que visité.

Fueron sólo cuatro días que me dejaron con las ganas de recorrer todos y cada uno de los rincones, ciudades y paisajes de Irlanda.

En una de las imágenes de la Miraguinda aparece uno de los lugares que más me impactó, el Condado de Glendalough y Wicklow.

Fue una excursión larga y maravillosa de todo un día, desde la mañana fría y lluviosa a ratos, hasta la noche que volvimos a Dublín.


                                           
                                                 Interior Torre
En algunos momentos salió el sol cuando pasábamos por la llamada James Joyce Tower donde, según nos contaba el guía, se detuvo unos días y escribió algunas páginas de su "Ulisses", antes de embarcarse hacia Inglaterra.

Hubo otras paradas bonitas, siempre con ese verde paisaje inconfundible que nos seguía a lo largo de la carretera y poblados que pasábamos.

Pero llegamos a Wicklow, las ruinas del monasterio del s.VI, las negras piedras del asentamiento y su altísima Round Tower, donde se escondían los habitantes de la zona cuando venían los Vikingos y que se conserva muy bien a pesar de los muchos siglos transcurridos.

Su cementerio alucinante, el día oscuro que acompañaba a todo el misterio de ese lugar, en fin, yo no me quería mover de aquel espacio único. Tengo fotos magníficas de ese histórico lugar de Irlanda.

Pero había que seguir el largo recorrido a pie y que guardaba ríos escondidos entre los bosques, otros ruidosos y espumosos chocando sus aguas rápidas entre grandes piedras, puentes rústicos de madera que nos llevaban hasta bellísimos lagos, saltos de agua impresionantes y sus verdes montañas rodeándonos.

Un largo camino del que volví cansada pero entusiasmada por todo lo visto y vivido.


En la siguiente página escribiré sobre Dublín que me encantó, la ciudad, sus gentes, su cultura y costumbres, !!su música!!

Y hablaré de Yeats y de su Casa-Museo junto a la National Library of Ireland.

                           
                                       continuará...

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