sábado, 14 de febrero de 2015
!!Se acabaron los negocios!!
Y fue para siempre.
Estuve intentando traspasar la pizzería durante algún tiempo, pero al no conseguirlo se lo realquilé a dos hermanos que trabajaban allí de camareros.
Esto me permitía pagar la renta y me quedaba una cantidad razonable para vivir.
Pasados unos meses dejé el piso porque no me apetecía en aquel momento vivir en el barrio de tantos años donde no daba un paso sin encontrarme a alguien que me preguntase por Gerardo y queriendo que les contase mi vida.
Carol se quedó en ese piso que le venía muy bien porque tenía la academia en el mismo edificio.
Yo alquilé uno en el Parque de Lisboa y así estaba cerca de mis hermanas.
Mientras tanto yo había conseguido gestionar el divorcio. Era muy importante para mi tranquilidad porque había asuntos económicos graves, sobre todo con la deuda al banco que de una manera u otra contactaban conmigo y me agobiaban.
Yo constaba en los documentos como secretaria de la S.L., pero Gerardo como responsable directo y al estar divorciada y él fuera de España, todo era más fácil para mí.
Gerry regresó de EE.UU. después de terminar los estudios y se vino a vivir conmigo.
Comenzó su búsqueda de trabajo y envío de C.V. a las empresas, pero lo que encontró de momento no fue bueno ni bien remunerado.
Pero surgió algo que parecía interesante, a través de unos conocidos que tenían varias escuelas infantiles y que pensaban montar un colegio bilingüe español-inglés en la sierra de Madrid, (Villalba).
Le propusieron trabajar allí y me lo ofrecieron a mí también porque sabían que dominaba bastante bien el idioma. Gerry como profesor y yo para atender la secretaría y ayudar a las profesoras con los pequeños cuando fuera necesario.
Así que no estuve más de un año en Parque de Lisboa y cuando terminaron las obras del colegio y comenzó el curso nos trasladamos allí. A los dos nos apetecía vivir en la sierra y para mí era importante trabajar y tener un sueldo porque lo del realquiler de la pizzería no era seguro el tiempo que podía durar o cómo les iba a funcionar el negocio a los hermanos que se lo dejé.
Alquilamos un apartamento cercano al colegio. Era muy bonito y desde el balcón se veían las montañas de la sierra. Al principio fue todo muy positivo y agradable, tanto el trabajo como la vida cotidiana. Yo iba en bicicleta todos los días y eso me encantaba, aunque después fue la causa de un accidente que contaré más adelante.
Gerry, con un dinero que tenía ahorrado del trabajo anterior, cumplió uno de sus sueños que era tener un caballo y lo compró en la cuadra donde iba a montar los fines de semana.
Aprendió a montar siendo pequeño, en Valencia y también en Madrid cuando regresamos de Australia y teníamos un terreno en Serranillos Playa. El caso es que en aquellos bonitos parajes podía disfrutar de cabalgar y estaba encantado. Hizo buenas amistades en aquel mundillo de jinetes y allí conoció a Maribel, la que sería su pareja y se casaron posteriormente.
Todo era muy bonito hasta que dejó de serlo.
continuará...
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