viernes, 16 de enero de 2015

La gran boda-desastre.

Septiembre 1.991.

Todo salió mal en aquella boda con casi 300 invitados.

Contratamos a un buen grupo de camareros con el jefe al frente que pudo dirigir el evento bien, pero aparte del servicio de mesas, había mil cosas más que pensamos podíamos controlar y de nuevo nos equivocamos.

Por ejemplo el banquete en el que falló lo más importante del mismo, el plato principal que era cordero asado.

Pero el fallo no fue solo la mala calidad de ese cordero sino el error de pensar que un banquete de esas proporciones podíamos condimentarlo y prepararlo nosotros con unos ayudantes de cocina.

Los hornos no daban abasto aunque se comenzó a preparar y organizar todo el día anterior. Las cocinas tampoco. Los platos salían mal coordinados en el tiempo, en fin, para qué recordar detalles.

El jefe de camareros, cuando terminó todo nos dijo que esas grandes bodas, aunque fueran camperas, tenían que servir los banquetes ya preparados, por empresas que se dedican a ello y que llevan todo organizado, personal, menú, etc.

El beneficio es menor pero merece la pena y el resultado positivo para todos.

Lo peor fue enfrentarse a los novios y sus familias. Desilusionados, indignados y tristes. Ese día tan especial en sus vidas, había sido un fracaso para ellos y ante sus numerosos invitados.

No hubo coordinación ni organización apropiada. Involuntario por nuestra parte, pero una vez más engañándonos a nosotros mismos.

Se les había ofrecido "la luna" y no obtuvieron más que chapuzas.

El comienzo con barra libre, aperitivos y capea estuvo bien, pero todo lo que siguió acabó fatal.

Tuvimos que hacerles un gran descuento, tan grande que no nos dejó beneficio alguno, pero se medio cubrieron los gastos. Lo que más sentimos y nos dejó sabor amargo no fue la cuestión económica sino pensar en esa joven pareja, sus familias y el mal recuerdo que guardarían para siempre de "su gran día".

Y ahí comenzó el final de "La Venta de Frascuelo" que cerraba sus puertas al mes siguiente.

                                                                                  continuará...


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