domingo, 18 de enero de 2015

El fantasma de "Frascuelo"



Parece un cuento, pero no lo es.

Al menos las tres personas que lo vivieron, pero no lo vieron, coincidieron en los hechos.

Gerardo decidió quedarse a dormir en la casa solariega en vez de venirse a Madrid cuando cerrábamos el bar y restaurante.

Habíamos observado que faltaban cosas, incluso bebidas y estando allí vigilando podría escuchar y pillar al mangante. Además desde el balcón del dormitorio dominaba la entrada, patios, etc.

Tenía licencia de caza y la escopeta siempre cargada por si había que asustar a alguien disparando al aire.

Hubo un detalle que me extrañó. Cuando comenté al hermano, que tenía el chiringuito en una pequeña parcela junto a la finca, que Gerardo se iba a quedar a dormir en la casa, se quedó como parado y sorprendido y me dijo muy serio: "¿va a dormir en la casa?".

Yo no le dí mayor importancia y preparamos uno de los dormitorios, el que estaba junto al que había sido de los padres, que murieron muchos años antes.

 Esta imagen de internet se parece mucho a ese dormitorio antiguo de los padres y viene con fantasma incorporado.

No durmió en la casa más que un par de noches.

La primera estaba tan tranquilo, el balcón abierto para que entrase el fresquito del campo y de repente, sobre la 1-2 de la madrugada, pegan unos golpes fuertes en la puerta, Gerardo pregunta y no contesta nadie. Abre con la escopeta en la mano y allí no había un alma. Bueno, quizá un alma sí, pero invisible.



En el caso de que hubiera sido algún "mandado" para asustar o lo que sea, se tenían que haber escuchado los pasos al alejarse por el pasillo a la izquierda o la escalera a la derecha. Pero el silencio era absoluto.

Gerardo, que no era hombre de asustarse por nada, se quedó mosqueado y al día siguiente se lo comentó a Gery. A mí no me lo dijeron y no me enteré hasta mucho después, cuando ya estaba cerrado el negocio y habían vivido la misma experiencia otras dos personas, mi sobrino Nacho que se quedó una noche con su novia de entonces y el mismo Gery que quería ver lo que pasaba.

La segunda noche Gerardo quiso cerciorarse y estaba esperando junto a la puerta para abrir inmediatamente, sin preguntar, y pillar al intruso o quien fuere.

Más o menos a la misma hora del día anterior sonaron los golpes en la puerta, abrió y allí no había nadie.

Era inexplicable y a partir de entonces se preparó un dormitorio en la casa del mayoral, en el patio de entrada y frente al portón. Allí no apareció el fantasma y dormía tranquilamente. Se conoce que a este fantasma lo que le molestaba es que hubiera intrusos "en su casa".

La experiencia de Gery fue la misma en la única noche que durmió allí y mi sobrino Nacho que se reía cuando se lo contaron y se quedó otra noche, pero sin decir nada a la novia, se llevaron los dos un susto de muerte y no durmieron en toda la noche, aunque echaron el cerrojo y la puerta se quedó cerrada a cal y canto.

Yo no creo en fantasmas, pero lo ocurrido allí no tiene explicación.

                                                                                                       continuará...

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