Seguimos con la travesía en el "Fairstar".
La visita que hicimos a Panamá City no la recuerdo con el mismo agrado e interés que la experiencia del Canal.
Al bajar del barco para coger el autobús que nos llevaría a la ciudad, la policía nos advirtió a todos
los pasajeros que no llevásemos joyas o cosas de valor a la vista ni cámaras colgadas del cuello, etc., porque podían darnos un susto o algo peor para robarnos, en fin, que no era un lugar seguro, así que apenas recuerdo esa ciudad porque nadie iba tranquilo y menos con niños. Ni fotos, ni compras, sólo una vuelta con el grupo y poco más.
Y por lo que veo en las imágenes de Google las cosas han cambiado poco en ese país, como en tantos otros y la brecha entre la riqueza y la pobreza extrema sigue ahí, grande, espantosa, vergonzosa.
Esto es lo que contemplábamos por las ventanas del autobús a lo largo de todo el camino hasta llegar a la ciudad.
Dónde van a parar los miles de millones de dólares que ese gobierno ingresa a través del Canal ?
Es triste ver en Internet que en la actualidad todo sigue igual o peor que cuando pasamos por allí hace más de cuarenta años.

Ahí están las miles de chabolas o fabelas y cerca de ellas los rascacielos, la riqueza, las grandes empresas
y financieras.
No me extraña que haya inseguridad, robos y peligro.
¿Qué otro resultado puede haber cuando la desesperación y el hambre llega a un límite?
Pero eso no viene en las guías turísticas.
ESTO SÍ...
Y ESTO TAMBIÉN..



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