En casa no tuvimos aparato de radio hasta casi finales de los años 40, pero era mi pasión escucharla en casa de las amigas, por eso cuando estando jugando en mi calle vi aparecer a mi padre por la esquina con una caja que ponía "Philips", fui la niña más feliz de este mundo y se me olvidaron todos los juegos, le seguí saltando los escalones, (hacia abajo), y no me despegué de él hasta que lo instaló y enchufó. Entonces, !!tachán!!, las voces comenzaron a salir de esa caja de madera tan bonita que aún conserva mi hija y papá girando el botón, sintonizaba las diferentes emisoras, Radio Madrid (mi prefe), Radio España, Radio Intercontinental y pocas más. Aquí un culebrón de lo más dramático, allá un concurso y acullá !!música!!, en fin, magia pura para aquella chiquilla que veía cumplido un sueño de mucho tiempo, el sueño no sólo del entretenimiento sino de escuchar todo, aprender todo, opinar de todo aunque no hubiese entendido la mitad.
Ahí comenzaron mis inquietudes por saber y la decisión tajante e irrevocable de ser !!!locutora de radio!!!cuando fuese mayor. No lo conseguí y tuve que conformarme con trabajar en una oficina de chupatintas. No estaban los tiempos para permitirse estudios de bachillerato y universidad, pero mira por dónde, una generación después nació un niño en la familia que fue y es periodista, escritor (poeta) y el AS DE LA RADIO por antonomasia, así que él ha sido el consuelo a mi gran decepción de la juventud.
Eso sí, tuve la enorrrrrme satisfacción de pequeña, de estar frente a los micrófonos de Radio Madrid en el famoso programa de Bobby Deglané "Doble o nada". Resulta que me dieron dos invitaciones para presenciar el programa en los estudios de Gran Vía. Fui con papá y llamaban por el número de asiento para salir y concursar y cuando nombraron el que tenía mi padre, enseguida me dijo que saliera yo y, francamente, no me hice de rogar, salté de la silla y me puse delante del micro en dos segundos, !!y encima
el tema era CINE!!
El locutor muy cariñoso con la niña nerviosa que tenía delante, me hizo la primera pregunta. Yo, como era de rigor, le pedí: !!que sea facilita!! Se trataba de saber el prota de una peli que creo recordar era "Sólo ante el peligro" y grité !!!Gary Cooper!!. Ya tenía un billetito de cinco pelas en el bolsillo y la cuestión era ganar el doble con la segunda pregunta o perder lo que tenía. Yo no quise arriesgarme y me fui con mi billete tan feliz no sin antes preguntar al Bobby: ¿puedo saludar?, !claro guapa! y saludé a la mitad de la gente menuda
de mi calle hasta que me tuvieron, con mucho afecto, que cortar porque el concurso tenía que continuar.
También tuve una nueva experiencia en Radio Madrid, esta vez el programa era de Jose Luis Pécker y no fue ante el micrófono, pero al final rifaban una vajilla, !!Y me tocó!! Recuerdo lo que nos costó a mamá y a mí llevar la pesada caja en el metro hasta casa.
Y con respecto a esta vajilla y otras historias de la radio, escribiré más...pero será otro día.

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