jueves, 3 de septiembre de 2015

Mis encuentros...LINDSAY KEMP.


En la página anterior comentaba como un posible primer encuentro cercano e inesperado con un famoso-a, el de Joan Baez, pero luego he recordado el que fue realmente el primero, años 79-80.

Muy pocos de los que lean esta página conocerán a este personaje, el gran MIMO inglés, LINSAY KEMP.

En esos años estábamos viviendo cerca de Valencia, en la playa donde tuvimos un restaurante durante tres años, como ya escribí en páginas anteriores.

Leímos en la prensa que llegaba al teatro Principal el famoso mimo, bailarín, coreógrafo... y nos fuimos a verle Carol y yo.

Presentaba un show llamado "FLOWERS". Un gran artista que nos dejó a las dos alucinadas, al igual que su compañía, todos gays y también grandes artistas.

Un espectáculo innovador, diferente a todo lo que habíamos visto antes. La música, decorados, colores, vestuario, todo tan bello y tan dulce...

Al terminar estábamos tan entusiasmadas que pensamos en ir al camerino a felicitarle y pedirle un autógrafo.
                                                                                               
Cuando lo localizamos ya había varias personas rodeando al artista, pero ocurrió que al fijarse en Carol, con sus 15 preciosos años, le llamó la atención y al ver que hablaba inglés estaba más pendiente de ella que de nadie. Cuando le pidió un autógrafo se quitó uno de los guantes blancos que había llevado en escena, le dibujó algo en el mismo, lo firmó y se lo dio, no sin antes echar purpurina plateada por encima. Después la sentó en una silla y con graciosos gestos le pintó los labios y le puso un poco de purpurina en los pómulos.
                                                               
Fue todo tan bonito y sorprendente. Seguía llegando gente y recuerdo a la famosa bailarina Pilar López hablando con él porque eran viejos amigos.

Todavía me pregunto por qué no llevé entonces o en el encuentro con Joan Baez, una cámara de fotos para perpetuar esos momentos únicos, haciendo una foto a mi hija con esos personajes tan especiales.

Estuvimos en aquel camerino, (que parecía el de los Hermanos Marx porque no cabía un alfiler), un buen rato porque el ambiente era alucinante, rodeadas de admiradores, artistas y periodistas.

Al año siguiente le vimos de nuevo en el mismo teatro. Presentaba "Black & White", basado en el cine mudo y fue también maravilloso.

Hubo una tercera ocasión y como le habíamos hablado a Gerardo de ese gran mimo se animó a venir con nosotras y Gerry. Era un montaje sobre "El Sueño de Una Noche de Verano".
                                                                                                 
Salía de fauno y de nuevo un espectáculo increíble y sorprendente, demasiado "sorprendente" para un Gerardo machista y con una mente cerrada a esos actores gays, en esta ocasión demasiado explícitos, mucho más que en todo lo que habíamos visto antes Carol y yo. En fin que salió muy cabreado y poniendo a parir a toda la "compañía esa de maricones" y de paso echándome a mí la bronca por haberle animado a asistir.

En fin, ese fue el único episodio negativo con respecto a los tres maravillosos espectáculos de Lindsay Kemp, que todos pudimos disfrutar menos Gerardo.


OTRO ENCUENTRO INOLVIDABLE...

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