sábado, 26 de abril de 2014

Vuelvo a mis "Memorias...



Regresamos a Melbourne después de dos meses de vacaciones en Madrid y allí estaban esperándonos en el aeopuerto de Tullamarine los maridos, (un poco mosqueados porque la ausencia se había prolongado más de lo "pactado").

Hablamos durante horas de todo lo que habíamos dejado atrás, la nueva España sin Franco, el ambiente de libertad que se respiraba en las calles, los partidos políticos, la familia, el nuevo piso del Parque Estoril, etc.,

Gerardo seguía sin aceptar del todo haberlo cambiado por el de Moratalaz y yo le enseñaba fotos del duplex, los jardines, la piscina, las pistas de tenis y frontón, en fin, ya estaba hecho y no había vuelta atrás.

Los planes de los cuatro eran darnos un plazo de un año más o menos, para ir viendo opciones de la venta de las casas. Nos daba mucha pena porque eran dos preciosas casas en las que habíamos vivido más de cinco años y decirlas adiós era muy triste, pero los niños crecían y si lo íbamos dejando se harían unos adolescentes que, llegados a un punto, pondrían problemas e inconvenientes para quedarse allí, como había pasado con otros amigos españoles. Ya nos empezaban a decir que iban a echar de menos su colegio, sus amigos y la forma de vida de Australia, tan diferente a la de España, pero estábamos decididos. Era un país maravilloso pero demasiado lejos de todo y de todos.

Carmina y yo volvimos a nuestros trabajos y los días libres nos reuníamos para hacer planes, elegir una buena inmobiliaria para que la venta fuera lo más ventajosa posible y enseguida empezamos a tener ofertas. Las casas y los jardines estaban muy cuidados y eran muy atractivas.

También estaba el dilema del trabajo al llegar allí. Gerardo había descartado la opción de la sastrería después de la mala experiencia anterior y en Madrid no iba a encontrar nada parecido a lo que tenía en el Gran Hotel Top of the Town, ni en sueldo, generosas propinas o categoría y condiciones de trabajo.

Y entonces nos escribió una familia amiga que se había marchado el año anterior y nos comentaban lo bien que les iba con un taxi y licencia que habían comprado. Que eran ingresos altos fijos y que mientras no surgiera algo mejor, era una buena opción.

Así que nos fuimos animando a la idea porque de momento había una salida cara, pero segura al llegar.

Carmina y Elías estaban dudando entre Sevilla y Madrid porque el padre había hablado con los jefes de Maestranza Aérea y le ofrecían un trabajo bien pagado y mejor que el anterior de 1.971 y en Madrid no tenía contactos. Lo malo era que nos teníamos que separar aunque trataríamos de vernos lo más posible.

Así iba transcurriendo el tiempo y llegando el momento de ir preparando el viaje.

Tanto ellos como nosotros habíamos encontrado buenos compradores. Tuvimos que dejar muchas cosas buenas atrás, otras las vendimos y nos desprendimos de mucha ropa y trastos que no íbamos a utilizar.

En el aeropuerto nos despidieron nuestros mejores amigos. A algunos los volveríamos a ver en Madrid, pero otros habían tomado la decisión de quedarse en Australia y hubo muchas lágrimas y emoción.

              Próximo capítulo: "Nueva vida en España"...


martes, 22 de abril de 2014

Por culpa de Facebook...


...tengo abandonadas mis "Memorias de África". Es curioso cómo te atrapa. Allí encuentro noticias , temas, datos, argumentos, etc., que no veo ni leo en otros medios de comunicación.

Además si pinchas a "me gusta", te encuentras con comentarios de todos los tipos y colores y yo misma comento en muchos de ellos, sobre todo políticos, de ciudadana indignada con todo lo que está pasando últimamente en este país.

Y así, entre poner verdes a unos y otros, ver acontecimientos del día, etc., nunca me queda tiempo para ir a mi blog, además se me cansa la espalda por mantener un buen rato la misma posición y cuando termino de revisar todo lo que ha colgado "everybody" en Facebook, me rindo y cierro el portátil, pero me he prometido a mí misma que tengo que repartir el tiempo entre las diferentes opciones que me ofrece este mundo mágico de Internet, porque luego está YouTube que también te atrapa con tantas y tantas cosas..., mis canciones antiguas de toda la vida, las modernas, sus intérpretes, vídeos increíbles de todo tipo, en fin, es un mundo infinito aunque yo no utilizo más que lo mencionado y el correo electrónico.

Afortunadamente hay otras muchas cosas para disfrutar aparte de Internet, cine, teatro, exposiciones, eventos...

Esta Semana Santa no he salido fuera y he visto mucho teatro y del bueno. "El Brujo" con el monólogo sobre "El Lazarillo de Tormes", a la maravillosa Blanca Portillo en "La Vida es Sueño" y el domingo una preciosa versión de "Tres Hermanas", de Chéjov, en La Abadía.

También largos paseos por un Madrid más tranquilo de lo habitual y por el parque "de casa", el Madrid Río, que es una gozada.

La familia también se ha repartido con amigos y primos por valles y montañas del norte, playas del sur y Castilla la Mancha y la mamá descansando, leyendo, celebrando cumpleaños de amigos y compartiendo teatro conmigo.

Ahora ya, todo el mundo a currar y estudiar, (menos yo, ja.ja.ja.)

martes, 8 de abril de 2014

Transición hacia la democracia. 1.976



El ambiente político estaba en plena ebullición aunque nosotras
no nos enterábamos mucho de lo que ocurría en la calle pero sí por las noticias en tv, radio, periódicos y lo que hablábamos con la familia.

Se vivían momentos muy importantes y parecía que los diferentes partidos políticos iban abriéndose paso hacia acuerdos sin consecuencias graves, como nos preocupaba en Australia que pudiera ocurrir tras la muerte del dictador.
                                                                     
Había manifestaciones de todos los colores y Madrid estaba empapelado de posters con las caras de líderes de diferentes partidos.

Se habían fijado elecciones generales para el año siguiente, 1.977, en las que no pudimos participar porque nuestra vuelta definitiva a España fue a final de ese año y ya se habían celebrado.

Salió vencedor el CDS liderado por Adolfo Suárez que fue el primer Presidente de la recién estrenada democracia. También nos sorprendió la legalización del Partido Comunista de Santiago Carrillo y tantas cosas más que parecían increíbles después de cuarenta años de dictadura y con esos militares y fascistas mirando con lupa lo que estaba pasando y el cambio de política que se aprobó en el Congreso, en fin, un consenso ejemplar que se consiguió, supongo, a base de ceder mucho en ambos lados y tragarse algunos sapos para que todo saliera adelante sin enfrentamientos y consecuencias graves para todos.

Nuestra vuelta a Australia fue más tranquila al haber comprobado que los cambios iban por caminos pacíficos y podíamos ir planeando el regreso definitivo.


                                continuará...